Con la detención del jefe de Generación Zoe, Leonardo Cositorto, las estafas piramidales y esquemas Ponzi vinculados a las criptomonedas se encuentran en el centro de la escena. De hecho, en paralelo al auge de los productos Zoe, otra compañía local que también tiene su propia moneda cripto, Vayo Business SA, comenzó a levantar sospechas, sobre todo luego de conocerse que adeuda más  de 30 millones de pesos en cheques sin fondos

Conocida como VayoCoin, la criptomoneda emblema de esta compañía adquirió notoriedad en los últimos meses por su amplia presencia mediática: Jimena Barón, Julieta Nair Calvo, Horacio Cabak, José María Listorti, Candelaria Ruggeri, L-Gante y Cinthia Fernández son algunas de las celebridades que promocionaron este esquema de criptomonedas en sus redes sociales como una solución para "cuidar la plata".

No fueron los únicos, Pampita, Lionel Ferro y Natalia Oreiro dieron un paso más allá y organizaron sorteos con grandes premios a nombre de Vayo Business: autos 0 kilómetros, los últimos modelos de Iphone y varios electrodomésticos formaban parte de las distinciones que obtenían los ganadores del sorteo con el único requisito de seguir a la cuenta de la empresa.

Las publicidades de famosos dispararon la popularidad de VayoCoin. Imagen: Infobae

Irregularidades financieras 

Sin embargo, investigaciones recientes dieron cuenta de irregularidades en los registros comerciales de Vayo Business SA. De acuerdo a los datos oficiales suministrados por el Banco Central que consultó BAE Negocios, la compañía emitió 19 cheques durante marzo, por un valor de 14,08 millones de pesos: todos fueron rechazados por falta de fondos

Además, VayoCoin no es la única criptomoneda vinculada a esta empresa: Polo Coin y Fútbol Coin también forman parte de este grupo empresarial, esta última incluso promocionada por Dalma Maradona. De acuerdo a Infobae, uno de los empleados de Vayo, Walter Cárcamo, es el principal socio de estos emprendimientos y tiene 9 cheques rechazados por falta de fondos por otros $16,2 millones.

Curiosamente, su domicilio fiscal está registrado en una rotisería. Mientras que el de Vayo Business está registrado en un viejo edificio del Barrio de Once.

Otro dato irregular es que, de acuerdo al CUIT de la empresa, Vayo Business desarrolla actividades en "Venta al por menor de electrodomésticos, artefactos para el hogar, y equipos de audio y video", pese a que en su sitio oficial ofrecen "soluciones financieras", como así también "servicios de pago". 

La empresa también anunció el lanzamiento de Universal Exchange, su propio sitio de cambio a criptomonedas, con un lujoso evento en el Hotel Hilton. Pero Universal Exchange no cuenta con un CUIT propio para poder operar ni tampoco tiene una aplicación para descargar y manejar las inversiones desde allí.
 

Origen dudoso

La principal socia de Vayo Business se llama Ana María Lavitola, una mujer de 68 años oriunda de Comodoro Rivadavia que cuenta con un 95% de inversión dentro de la empresa. Al momento de registrarse como cliente, Lavitola utilizó su domicilio personal en Chubut, y no el del edificio de Once. En 2020 ya había sido denunciada por estafa, pero poco después fue desestimada.

Su hijo Leandro Usín, aunque no figura en las sociedades recientemente creadas, pero es conocido por haber cometido estafas en el pasado en la Patagonia. En mayo de 2021 fue condenado a un año y ocho meses de cárcel por siete casos de estafa y falsificación de documentos públicos.

Una criptomoneda deficiente 

Por si fuera poco, la calidad de sus criptomonedas también fue puesto en duda, ya que ninguna figura en los principales sitios de compra y venta de activos digitales. De hecho, su cotización tampoco aparece en sitios como Coin Market Cap, algo que sí ocurre con la moneda de Generación Zoe.

Según su propio sitio web, apenas puede ser comprada a través de su web oficial o por PancakeSwap, una exchange descentralizada de Binance Smart Contract. "En PancakeSwap la liquidez que existe es prácticamente nula: hay solo depositados 11 VAYO y 2746 USDT a hoy. La cotización del token es virtual, ya que la liquidez es ínfima", advirtió el experto Finanzas Descentralizadas (DeFi) Fernando Molina en su cuenta de Twitter a fines de febrero. 

"Supongamos un hipotético caso de una persona que puso 3000 USDT ( dólar digital) a través del formulario de su sitio. La única forma que tiene para vender sus tokens es a través de VAYO nuevamente porque no hay liquidez para salir por PancakeSwap. El precio es ficticio y no hay trading real", explicó Molina. 
 
Además, unas semanas después el desarrollador de software de la exchange BuenBit Martín Wasserman agregó que el 99% de los tokens de Fútbol Cripto están en la misma billetera digital que el 99% de los tokens de VayoCoin