El cofundador de la criptomoneda Dogecoin (DOGE), Jackson Palmer, criticó duramente a la industria de las criptomonedas por estar controladas por un "poderoso cartel de figuras adineradas". No se detuvo allí y afirmó que las criptodivisas son una tecnología inherentemente “derechista e hipercapitalista”.

Palmer, que permaneció por fuera de los reflectores durante el ascenso estratosférico del 5335% de su moneda, arremetió contra el ecosistema criptográfico en respuesta a la pregunta sobre si alguna vez volvería al mundo de las divisas cripto. 

“Después de años de estudiarlo, creo que las criptomonedas están unidas inherentemente a la ultraderecha, son una tecnología hipercapitalista construida principalmente para amplificar la riqueza de sus defensores a través de una combinación de evasión fiscal, supervisión regulatoria disminuida y escasez impuesta artificialmente”, denunció a través de su cuenta de Twitter.

También afirmó que la industria de las criptomonedas está controlada por un "poderoso cartel de figuras adineradas" que han "evolucionado para incorporar muchas de las mismas instituciones vinculadas al sistema financiero centralizado existente que supuestamente se propusieron reemplazar."

Otro aspecto criticado es la idea de que las criptomonedas son una forma de hacerse rico rápidamente. Palmer apunta a que esta imagen tiene como objetivo aprovecharse de las personas desesperadas. “Casi no existen los mecanismos para evitar la estafas, si un usuario pierde su clave no hay nadie que pueda ayudarlo a recuperar sus ahorros y los ataques informáticos son un peligro a considerar”, explicó. 

"La criptomoneda es como tomar las peores partes del sistema capitalista actual (por ejemplo, la corrupción, el fraude, la desigualdad) y utilizar el software para limitar técnicamente el uso de las intervenciones (por ejemplo, las auditorías, la regulación, los impuestos) que sirven como protecciones o redes de seguridad para la persona promedio", sintetizó. 

El origen de Dogecoin

El 2010 la fotografía de un perro de raza Shiba Inu llamado Kabusu se convirtió en un meme mundial. En 2013, los ingenieros de software Billy Markus y Jackson Palmer usaron ese meme para crear la criptomoneda Dogecoin, en pleno auge de Bitcoin, y con la intención de parodiar el furor de las monedas criptográficas. 

Lo que ninguno de los sabía es que 7 años después el multimillonario Elon Musk encontraría gracioso el chiste y decidiera "apadrinar" al Dogecoin. En 2021, la criptomoneda del perro es la octava más popular en el mundo y experimentó un crecimiento del 5335% este semestre.

Desde entonces, se comenzaron a generar fuertes especulaciones alrededor de la cripto, muchas veces fogueadas por el multimillonario sudafricano en su cuenta de Twitter, quien incluso llegó a autodenominarse “el padrino de Doge”