Apenas antes del demoledor dato de inflación de Estados Unidos, de un 8,5% anual —la mayor en los últimos 40 años—, el Bank of America alertó que se avecina un "shock de recesión". El jefe de estrategia de inversión de Bank of America, Michael Hartnett, escribió que la suba de precios está "fuera de control", situación que generará una recesión debido a la suba de tasas que posiblemente aplique la Fed. El riesgo es que el Banco Central las suba demasiado, hundiendo la economía en el proceso, opinó.

"El 'shock inflacionario' empeora, el 'shock de tasas' apenas comienza, el 'shock de recesión' se acerca", resumió Hartnett. Con la inflación en su mayor nivel desde 1982, la Fed aumentó las tasas en un cuarto de punto porcentual en marzo, y desde entonces dio señales de apoyo para un aumento más rápido de medio punto porcentual en mayo.

De hecho, el titular del organismo, Jerome Powell, declaró: "Si llegamos a la conclusión de que es apropiado actuar de manera más agresiva elevando la tasa de fondos federales en más de 25 puntos básicos en una reunión o reuniones, lo haremos. Y si determinamos que necesitamos endurecernos más allá de las medidas comunes de neutralidad y adoptar una postura más restrictiva, también lo haremos". 

Las expectativas de crecimiento mundial cayeron a mínimos históricos en abril entre los gestores de fondos de inversión encuestados por Bank of America, según un informe separado publicado el lunes. Esa encuesta también mostró que las expectativas de beneficios entre los inversores cayeron a su nivel más débil desde marzo de 2020, acercándose a los niveles vistos durante otros sustos como la crisis financiera de 2008 y el estallido de la burbuja de las puntocom en 2001.

Las expectativas de crecimiento mundial cayeron a mínimos históricos en abril

¿En qué se basa el Bank of America? Según citó Hartnett, la acción de los precios en los mercados financieros fue muy "recesiva". En este sentido, citó las pronunciadas bajas de los constructores de viviendas, los fabricantes de semiconductores, las pequeñas capitalizaciones, el comercio minorista y las acciones privadas, que son muy sensibles desde el punto de vista económico.

Los estrategas del Bank of America no están de acuerdo con la señal de compra táctica y dicen que “permanecen en el lado de ‘vender el repunte’”, ya que la caída del mercado de valores a principios de año fue solo un “aperitivo, no el plato principal de 2022”. “La desconexión entre el crecimiento global y la asignación de acciones sigue siendo asombrosa”, escribieron en una nota los estrategas liderados por Michael Hartnett.

Expectativas mixtas por la recesión

La semana pasada, Deutsche Bank se convirtió en el primer gran banco en pronosticar una recesión. El banco espera que la Fed empuje a la economía a una recesión "suave" que comience a finales de 2023. Por otra parte, el gurú financiero de Wall Street, Ray Dalio, alertó por un "desastre económico" que se viene. 

Michael Wilson, de Morgan Stanley, también espera una recesión. Argumentó que la baja desde los máximos históricos de las acciones de Estados Unidos aún tiene que descontar una inminente fuerte desaceleración de la economía.

Incluso algunos alcistas prominentes están retrocediendo en su optimismo, como es el caso de Marko Kolanovic de JPMorgan Chase & Co. que está asesorando a los inversionistas a que tomen ganancias en el reciente repunte de acciones y cambien algo de dinero a los bonos del Gobierno.

En la otra vereda está Goldman Sachs, que cree que la Fed podrá controlar la inflación sin caer en recesión. El crecimiento económico debe suavizarse a un "ritmo modesto por debajo de la tendencia, lo suficiente como para persuadir a las empresas a archivar algunos de sus planes de expansión, pero no tanto como para desencadenar fuertes recortes en la producción y el empleo actuales", explicó la entidad, citada por CNN.

En este sentido, Goldman Sachs se basa en la solidez de los balances de las empresas y las familias y en su creencia de que el enfriamiento del mercado de trabajo debería ser más fácil gracias al proceso de normalización posterior a la crisis, que permitirá que más trabajadores salgan de los márgenes.

"La probabilidad de una recesión en el próximo año no es particularmente elevada", dijo Powell a los periodistas durante la reunión de marzo de la Fed, citando la solidez del mercado laboral, del crecimiento de la nómina y de los balances de empresas y hogares. "Todo indica que se trata de una economía fuerte y que podrá prosperar frente a una política monetaria menos flexible", agregó.