Aunque el mundo no está al borde de un apocalipsis nuclear, las posibilidades de que llegue un conflicto de ese estilo crecieron exponencialmente desde el estallido de la guerra Rusia-Ucrania. El enfrentamiento disparó las tensiones entre China, Rusia y Estados Unidos, y las amenazas por bombas nucleares no faltaron. Por eso, en los últimos meses Estados Unidos envió reiterados mensajes a los líderes de Rusia. ¿Qué contenían? Una advertencia: detallaban las graves consecuencias que tendría el uso de un arma nuclear.

Mientras la guerra continúa y Ucrania recupera territorios perdidos, humillando a Rusia en el medio, el Kremlin no se olvidó de mencionar varias veces que podrían recurrir a armas nucleares, en una técnica conocida como "escalar para desescalar": el susto como herramienta de disuasión.

La posible utilización de armas nucleares "tácticas" o "a campo de batalla" fue una preocupación muy seria entre los expertos nucleares de Estados Unidos, por lo que la Casa Blanca decidió tomar cartas en el asunto. Funcionarios estadounidenses admitieron al Washington Post que estuvieron en comunicación frecuente con líderes rusos para evitar que el conflicto desemboque en un enfrentamiento nuclear.

El apoyo estadounidense a Ucrania despertó las amenazas de Rusia

Públicamente, fue todo lo contrario: las advertencias de Joe Biden y su Gobierno fueron deliberadamente vagas, en coincidencia con una estrategia llamada "ambigüedad estratégica" que promueve, en última instancia, la disuasión nuclear. El Kremlin, sin embargo, ahora teme que ese relativo silencio sea en realidad una calma antes de la tormenta. 

Qué pasaría en una guerra nuclear

En una entrevista con “60 Minutes” de CBS News, a Biden le preguntaron qué le diría a Putin si el líder ruso considera usar armas nucleares en el conflicto contra Ucrania. "No. No. No lo hagas. Cambiarás el rostro de la guerra como nunca antes desde la Segunda Guerra Mundial", advirtió el mandamás norteamericano.

Biden se negó a detallar cómo respondería Estados Unidos y solo dijo que la reacción sería “consecuente” y dependería “del alcance de lo que hagan”.

Cualquier respuesta sería aún más catastrófica. Un estudio reveló que una guerra nuclear de ese tipo —a gran escala— podría desencadenar en una hambruna mundial y matar a más de 5.000 millones de personas, es decir, un 75% de la población mundial.

Esto mismo explicó Vadym Skibitskyi, subdirector de la inteligencia militar ucraniana, en ITV News del Reino Unido. "Es una amenaza para otros países. La explosión de un arma nuclear táctica tendrá un impacto no solo en Ucrania, sino también en la región del Mar Negro", declaró.

Los ucranianos han tratado de señalar que incluso un ataque nuclear ruso no los obligaría a capitular y, de hecho, podría tener el efecto contrario. “¿Amenazar con armas nucleares… a los ucranianos? Putin aún no ha entendido con quién está tratando”, tuiteó Mykhailo Podolyak, asesor del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky.

Rusia no cesa sus amenazas

Ninguna de las advertencias ni las consecuencias parecen importarle a Rusia. Dmitry Medvedev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, escribió en Telegram que para defender las tierras anexadas, Rusia puede usar no solo sus fuerzas recién movilizadas, sino también “cualquier arma rusa, incluidas las nucleares estratégicas y las que usan nuevos principios”,

" Rusia ha elegido su camino. No hay vuelta atrás", sentenció.

Aunque el mundo pide evitar un conflicto nuclear, Rusia reiteró que no dudará si tiene que usar sus armas

Putin reiteró en su discurso del miércoles pasado que no estaba mintiendo cuando prometió utilizar todos los medios a disposición de Rusia para defender la integridad territorial del país, una referencia velada al arsenal nuclear del país.

Sin embargo, funcionarios estadounidenses enfatizaron que no hay indicios de que Rusia esté moviendo sus armas nucleares en preparación para una guerra inminente. Aun así, el temor existe: antes se amenazaba con que no ayuden mucho a Ucrania, mientras que ahora se refieren a que consideran directamente usar armas nucleares en el campo de batalla.