Alrededor de las 11:40 de este lunes, los habitantes de Springfield sintieron un sonido estremecedor. Las ventanas vibraron y algunos cuadros se cayeron. La zona de Branson, alejada de la ciudad, también sintió un ruido fuerte. Afortunadamente, no fue una bomba ni una explosión, sino el F-15EX Strike Eagle, un avión que rompió la barrera del sonido y generó un estallido sónico.

Según confirmó la Oficina de Manejo de Emergencias del Condado de Greene, el ejército estadounidense y el fabricante de aviones Boeing habían realizado uno más de los muchos vuelos de prueba que vienen haciendo en los últimos meses. 

El ejército ya realizó muchas pruebas con aviones hipersónicos

Este tipo de pruebas era bastante normal entre la década de 1950 y 1960, en plena Guerra Fría y auge de la competencia científica. En ese momento no había muchas restricciones para vuelo supersónico sobre ciudades, ya que todos estos vuelos eran de carácter militar.

Sin embargo, la situación es hoy diferente: muchos países restringen a cualquier avión, ya sea militar o no, el volar más rápido que el sonido en zonas pobladas. De todas formas, esto podría acabarse pronto, ya que existen muchos proyectos para concretar vuelos supersónicos, como el famoso Concorde que volará de Londres a Nueva York en 90 minutos.

Aviones y misiles hipersónicos

El más avanzado está en Australia, donde un equipo de investigadores de la Universidad RMIT de Melbourne, desarrolló un nuevo catalizador, un compuesto que ayuda a acelerar las reacciones químicas sin que el mismo instrumento se vea afectado.

Según detallaron, el catalizador puede mezclarse con el combustible para ayudar a propulsar los aviones hipersónicos y, a la vez, servir como sistema de enfriamiento. Controlar la altísima temperatura que van acumulando los aviones hipersónicos cuando alcanzan la velocidad de Mach 5 —cinco veces la velocidad del sonido— es uno de los mayores retos en el desarrollo de esta tecnología, explicó el líder del proyecto.

Uno de los países que más quiere explotar este segmento es China, hoy el mayor rival de Estados Unidos. El país gobernado por Xi Jinping quiere armar una flota de naves hipersónicas, seis veces más rápidas que la velocidad del sonido, que utilizarán un diseño de motor ramjet —que consume el propio oxígeno de aire como combustible principal— para unir cualquier punto de la Tierra en un par de horas a unos 6.000 kilómetros por hora.

Además de los aviones, Estados Unidos apuesta a los misiles hipersónicos

Por su parte, Estados Unidos ya realizó pruebas exitosas de un misil que alcanza más de cinco veces la velocidad del sonido. La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa informó que un misil construido por Raytheon Technologies fue lanzado desde un avión unos segundos antes de que su motor a reacción 'scramjet' se encendió y aceleró el proyectil hasta velocidades hipersónicas.

"La prueba de vuelo fue una demostración exitosa de las capacidades que convertirán los misiles de crucero hipersónicos en una herramienta altamente eficaz de nuestros cazas", comentó Andrew Knoedler, responsable del programa HAWC en la Oficina de Tecnologías Tácticas de DARPA.