El proyecto de ley que había presentado el gobierno británico para modificar unilateralmente el acuerdo del Brexit en lo relativo a Irlanda del Norte "desapareció" del calendario legislativo, en el que quedan pocas fechas antes de las vacaciones de verano en el hemisferio norte.

Según informa elEconomista.es, la sorpresa llegó esta mañana, cuando el líder de la Cámara, el conservador Mark Spencer, presentó el calendario legislativo para las próximas dos semanas, en el que brillaba por su ausencia el proyecto de ley presentado el martes pasado, con el que el primer ministro, Boris Johnson, quiere romper por completo los acuerdos del Brexit para Irlanda del Norte. En su lugar, se debatirá una ley para compensar a las víctimas de la violencia terrorista en la provincia.

La marcha atrás se produjo apenas 24 horas después de que la UE iniciara dos procesos judiciales contra Londres por infracción del tratado y reactivara un tercero que llevaba congelado desde el anterior intento británico por romper el pacto. Con lo compleja que se prevé la tramitación de la ley, y lo limitado del calendario legislativo hasta ya entrado el otoño, un retraso en las semanas que quedan hasta el verano podría suponer una congelación total del proyecto hasta mediados de octubre al menos.

El motivo parece estar en el complicado momento político que atraviesa el primer ministro: la UE amenaza con una guerra comercial, los unionistas norirlandeses insisten en que no permitirán que la autonomía funcione si no se aprueba la ley, mientras que los nacionalistas irlandeses amenazan con hacer lo mismo si la ley sí se aprueba, y las diversas alas del Partido Conservador piden cosas distintas. Con lo que el parate aparece más que justificado.

Más problemas

En tanto, la crisis política que vive el Gobierno británico no muestra signos de frenarse. En las últimas horas renunció el asesor de Ética de Johnson, Lord Geidt, después de que el primer ministro propusiera dar ayudas estatales a las acereras del país, violando de esta forma los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC). "La petición me ha puesto en una posición imposible y odiosa", dijo en su carta de dimisión.

Geidt es el segundo asesor de Ética que Johnson pierde en tres años al frente del Ejecutivo, una etapa en la que se ha caracterizado por incumplir leyes o amenazar con hacerlo de forma regular. La nueva crisis, apenas una semana después de que un 41% de su grupo parlamentario votara a favor de destituirlo de su puesto, llega en el peor momento posible de cara a las dos elecciones parciales clave del próximo 23 de junio, en las que Johnson medirá su popularidad en dos circunscripciones simbólicas en las que su partido ganó en 2019.