Se suponía que el 4 de julio iba a ser un día de fiesta para Estados Unidos. Sin embargo, fue todo lo contrario: el fin de semana tuvo siete tiroteos, que dejaron un saldo total de más de veinte muertos y decenas de heridos. En lo que va de 2022, en Estados Unidos hubo más de 300 tiroteos, con un promedio de más de uno por día y al menos cuatro por semana. Las balaceras generaron un pánico difícil de olvidar en los estadounidenses, algo que se evidenció en el Día de la Independencia: multitudes enteras corrieron asustadas al confundir los fuegos artificiales —que apuntaban a festejar— con disparos

“Es devastador que una celebración de Estados Unidos haya sido destrozada por esta enfermedad exclusivamente estadounidense. Si bien celebramos el 4 de julio solo una vez al año, los tiroteos masivos se convirtieron en nuestra tradición estadounidense semanal. Sí, semanal”, lamentó el lunes el gobernador de Illinois, el demócrata JB Pritzker.

Mientras muchos estadounidenses buscan maneras de irse del país ante las tensiones políticas, raciales, económicas, sociales y de violencia, otros buscaron celebrar el aniversario de un país que ya está al límite. Según reportaron medios locales, en lugares como Orlando, Harrisburg, Pensilvania y Washington hubo grandes grupos de personas que entraron en pánico al escuchar el ruido de los fuegos artificiales, ya que pensaron que se trataba de un tiroteo más. 

La fiesta del 4 de julio comenzó de la peor manera cuando, alrededor de las 10, un tirador abrió fuego en el pequeño suburbio de Highland Park, en las afueras de Chicago. El saldo fue de seis muertos y más de veinte heridos. Después de esto, el miedo se multiplicó en todo el país, y muchos festejos se suspendieron. La balacera fue una más en el fin de semana festivo, donde murieron un total de más de veinte personas. 

El pánico por los tiroteos y los fuegos artficiales

En el centro Orlando, una conmoción generó una estampida que dejó heridos y hasta algunas personas que saltaron a un lago cercano. No hubo tiroteo, sino que la policía confesó que probablemente el susto se generó por los ruidos de fuegos artificiales. En Harrisburg, Pensilvania, decenas de personas se tiraron al suelo pensando que alguien había abierto fuego. Lo mismo pasó en Washington, donde muchos huyeron hacia el National Mall.

En redes sociales, algunos usuarios comentaron que “el hecho de que tengas que estar listo para un tiroteo masivo en cualquier momento es prueba de un país podrido hasta la médula”. También allí se difundieron videos de los falsos tiroteos y de los incidentes que verdaderamente involucraron armas, como el de Filadelfia, donde se ve a muchas personas buscando saltar las vallas de seguridad, mientras en el fondo se ve un espectáculo de fuegos artificiales. 

 “Estoy preocupado todos los días... Estoy esperando que suceda algo malo todo el tiempo, así que seré feliz cuando no sea alcalde”, dijo mandatario de Filadelfia, Jim Kenney, el lunes por la noche.

Tiroteos en Estados Unidos

¿Cuál fue el saldo del fin de semana festivo en Estados Unidos? Según recopiló Forbes, todo esto sucedió en apenas tres días:

  • Además de Highland Park, en el sur de Chicago hubo otros dos tiroteos. Nueve personas murieron en la ciudad y al menos 57 recibieron disparos durante el fin de semana. 
  • En Filadelfia, 8 personas murieron y más de una docena resultaron heridas en una serie de episodios de violencia armada desde el viernes. Entre los heridos se cuentan dos policías.
  • En la ciudad de Nueva York, la policía dijo que al menos 27 personas recibieron disparos, incluidas tres que murieron, en 14 incidentes separados
  • En Sacramento, California, un tiroteo afuera de un club nocturno dejó un muerto y cuatro heridos la madrugada del lunes.
  • En Kenosha, Wisconsin, una persona murió y cuatro resultaron heridas en un tiroteo masivo en una residencia el lunes

La definición que se toma para contar un hecho como tiroteo masivo es un incidente con violencia armada en la que al menos cuatro personas, sin contar al tirador, resultan heridas o muertas. 

El pánico es tal que en Internet ya se difunden artículos como el de ABC7, donde un experto explica la diferencia que hay entre el sonido de un disparo y el de un fuego artificial. Alicia Moore, que trabaja con la Oficina de Información Pública del Departamento de Policía de Richmond, explicó que "los disparos son muy nítidos y tienen cierta sincronización o cadencia", mientras que los fuegos artificiales "son muy fuertes, pero muy esporádicos".

"Hay muchos crujidos, a veces hacen eco y a veces hay un silbido antes de los fuegos artificiales. Puedes ver que suena un poco similar. Si cierras tus ojos e imagina ver hermosos fuegos artificiales, por lo general puedes saberlo basándote solo en la cadencia", agregó.

"Si aún no está seguro de si lo que escuchó fueron disparos o fuegos artificiales, Moore le aconseja que llame al 911 e informe a la policía que cree que escuchó disparos", completó el medio. La sola existencia de un artículo como este ya es escalofriante.

Un número imposible de ignorar

Un análisis del Washington Post basado en el Archivo de Violencia armada mostró que en 2022 hubo 314 tiroteos masivos. No pasó ni una semana en todo el año en la que no se registraran al menos cuatro incidentes de este tipo. De los 185 días que pasaron, apenas hubo 51 sin balaceras. 

Los datos son demoledores: hasta el 4 de julio hubo 343 personas asesinadas a causa de la violencia armada, mientras que también se contabilizaron 1.391 heridos. Desde 2014 —año en que se empezó a llevar registro—, la tendencia fue en aumento: en 2021 hubo casi 700 incidentes de este tipo, un salto desde los 611 en 2020 y los 417 en 2019.

Solo en 2021 hubo más tiroteos masivos hasta el 4 de julio que en 2022. Este año se resaltan los de la escuela primaria de Uvalde y de Buffalo. En el primero, un joven de 18 años asesinó a 19 niños y dos maestras y dejó otros 17 heridos, mientras que en el segundo un supremacista blanco mató a 10 personas e hirió a otras tres. 

Todos los tiroteos en lo que va del año (Fuente: Washington Post)

Junio fue el mes con más tiroteos masivos, con 65, mientras que enero fue el mes más "tranquilo": 34 incidentes de ese tipo, con 13 días (no consecutivos) sin que suceda ninguno. En 2022, nunca pasaron más de cinco días en Estados Unidos sin que se registrara un tiroteo masivo

Tras lo sucedido en Uvalde, un grupo bipartidista de legisladores se movilizó para aprobar la legislación federal sobre armas más grande en décadas, aunque los defensores del control de armas, así como algunos demócratas que pidieron medidas más estrictas como la prohibición de armas de asalto, criticaron las nuevas restricciones por no ir lo suficientemente lejos.

El objetivo de estas leyes es ampliar las verificaciones de antecedentes para las personas de 18 a 20 años, alentar a los estados a aprobar leyes de bandera roja que permitan a las autoridades retirar las armas de las personas que se consideren un riesgo para ellos mismos o para los demás y bloquear la compra de armas de fuego por parte de los abusadores domésticos condenados.