La Universidad de Oxford, una de las más avanzadas en ensayos en humanos, aseguró que la disminución de nuevas transmisiones de coronavirus (Covid-19) durante el verano en el hemisferio norte puede convertirse en uno de los mayores obstáculos que enfrente la carrera global para derrotar a la enfermedad, ya que no habría suficientes personas para testear en la búsqueda de una vacuna. 

Adrian Hill, codirector del equipo de Oxford y director del Instituto Jenner, expresó que "es una situación bizarra: necesitamos que el virus se quede, al menos por un tiempo. Pero cada vez hay menos contagios".

Ante esto, algunos de los equipos científicos líderes en la búsqueda de una vacuna están advirtiendo a gobiernos, funcionarios de salud y a sus propios accionistas sobre la problemática que enfrentan. Los países donde funcionan sus laboratorios están achicando sus focos de coronavirus, por lo que pronto les será imposible determinar si las vacunas funcionarán o no.

Coronavirus en el mundo

La tasa de contagio en países como Gran Bretaña, China y algunas regiones de Estados Unidos, tres de los principales países en busca de una vacuna que dé pelea a la pandemia, está cayendo. Los laboratorios ya poseen aprobaciones para realizar pruebas en humanos durante junio, julio y agosto, pero ante la caída de la tasa, crece la incertidumbre sobre el futuro de los testeos.

Los desarrolladores de vacunas necesitan que haya circulación. De esta manera, pueden detectar tanto los positivos con síntomas como los que no tienen y así poder testearlos. Sin embargo, si quienes son voluntarios para recibir la vacuna no están en contacto con infectados, los investigadores tendrían que salir a buscar focos. Ante esto, llevaría aun más tiempo llegar a una cura efectiva.

Es por esto que ya existen búsquedas por parte de los laboratorios de lugares donde el virus esté creciendo, para poder tener personas que testeen sus antídotos. Estados Unidos ya mira a Brasil y Sudáfrica, mientras que China apunta a Filipinas. 

La carrera por encontrar una cura del coronavirus

“Corremos contra el tiempo", lamentó Pascal Soriot, CEO de AstraZeneca, empresa que trabaja en una de las potenciales vacunas. "En Europa ya vemos el descenso de los contagios. En poco tiempo más, la enfermedad tendrá tan baja incidencia que será difícil evaluar la eficacia de una vacuna”, explicó.

Adrian Hill le dijo a los medios británicos que su equipo corría una carrera "contra la desaparición del virus". Hasta hace unos días, el equipo de Oxford ostentaba un 80% de posibilidades de llegar a una vacuna efectiva en septiembre. Sin embargo, con la baja de transmisiones, las chances del equipo británico se redujeron a un 50%.

Adrian Hill, el líder del equipo de Oxford, es uno de los principales investigadores en búsqueda de una vacuna para el coronavirus

El gobierno de Donald Trump se había comprometido a encontrar una vacuna "a la velocidad de la luz", y llegó a prometerla para fin de año, una misión casi imposible teniendo en cuenta que las vacunas tardan años o hasta décadas hasta que circulan comercialmente. 

"Soy cautamente optimista", dijo Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infectocontagiosas. "No puedo dar garantías, pero es posible que a fin de año tengamos una vacuna para empezar a aplicar".

Los ensayos en Estados Unidos cuentan con 30.000 voluntarios. Al menos 100 de esas personas deben contagiarse la enfermedad. Sin embargo, esto se dificulta si el Covid-19 no circula.

Estados Unidos lidera la búsqueda

"Si vacuno a un montón de gente, no importa cuanta, y no hay virus circulando en los lugares que elijo para vacunarlos, entonces no tendremos los casos y pasará mucho tiempo hasta que sepamos si funciona", dijo Tal Zaks, director médico de Moderna, la empresa biotecnológica de Massachusetts que se asoció con el instituto que dirige Fauci y está lista para lanzar la última fase de ensayos clínicos a principios de julio.

Los investigadores deberán dar rienda suelta a su creatividad para encontrar los focos epidémicos que necesitan.

En busca de focos de Covid-19

El grupo de Oxford, activó el reclutamiento de voluntarios entre los trabajadores de la salud, "porque es el grupo con mayor índice de contagios", dice Sarah Gilbert, una de las líderes del grupo.

Gilbert agrega que a medida que se relaje la cuarentena, es probable que los contagios en Gran Bretaña vuelvan a subir, una oportunidad para probar la vacuna en un momento de elevada circulación social.

Y si los casos en Gran Bretaña siguen bajando, los científicos de Oxfrod ya están buscando focos de contagio fuera de Gran Bretaña, y también fuera de Europa. La semana pasada, la autoridad sanitaria de Brasil los autorizó a probar allí una vacuna sobre 2000 voluntarios.