El rendimiento por trabajador y hora trabajada en España sufrió la mayor caída de toda la eurozona (10,6 puntos) desde el final de la crisis de 2008-2013 hasta 2021, revelan las cifras más recientes.

España empata así con Grecia, una economía mucho más pequeña y con un problema de ínfima productividad enquistado desde hace décadas. Ese contexto deja en muy mal lugar a España a los ojos las autoridades europeas, informa elEconomista.es

La inquietud de la UE por la cronificación de este problema en España hizo que la Comisión instara a Moncloa en 2019, antes de la crisis del coronavirus, a crear un organismo específico para su vigilancia, que se llamaría Comité Nacional de Productividad.

El proyecto no se llevó a cabo y las cifras reflejan un panorama cada vez más difícil para España desde este punto de vista. Así, desde 2018 la economía ibérica se muestra incapaz de recuperar el nivel de productividad medio de la UE de 27 países, que Eurostat sitúa en sus análisis por Estados como el nivel de referencia, equivalente a 100 puntos.

Comparativa

España actualmente se estanca en las 93 unidades tras un descenso constante desde las 99,8 que mostraba en 2018. Todas las demás grandes economías del euro se hallan por encima de 100 pese a haber registrado descensos de diferente cuantía en los últimos años (Alemania: 103,2; Francia: 115,5; Italia: 104). En paralelo, la media de la zona del euro equivale a 104,8 unidades, lo que implica que la economía española se encontraba en 2021 casi doce puntos por debajo.

En comparación, Irlanda pasó de los 140 puntos que mostraba a principios de la década pasada a un registro actual de 215,8 unidades, más que duplicando la productividad media de la UE.