Francia anunció que el próximo 10 de julio saldrá del estado de emergencia instaurado en marzo para hacer frente a la pandemia de coronavirus, pero aclaró que se iniciará un período de transición de cuatro meses en el que el gobierno podrá imponer algunas restricciones si las considera necesarias.

"Las condiciones sanitarias son extremadamente diferentes a las que conocíamos en marzo o incluso en mayo y conducen al gobierno a permitir el fin del estado de emergencia sanitaria" el 10 de julio, explicó la vocera de la presidencia, Sibeth Ndiaye.

El gobierno considera que el virus en el país fue "controlado, pero no vencido", por lo tanto no pedirá una extensión de la cuarentena al parlamento sino que instaurará un período transitorio en el que el primer ministro, Edouard Philippe, conservará ciertas potestades de restricción.

"Las disposiciones del período transitorio son distintas a las del estado de emergencia sanitaria, pero subrayo que si tenemos que decidir de manera general o localizada -cosa que no deseamos- un nuevo confinamiento, el gobierno tendría que decretar un nuevo estado de emergencia y pasar por el parlamento", advirtió, según la agencia de noticias EFE.

La portavoz del Ejecutivo subrayó que es una "buena noticia" pero que no significa que Francia "haya ganado la batalla contra el coronavirus", aunque sí ha obtenido algunos puntos frente a la epidemia, que en el país provocó más de 155.000 contagios y 29.319 muertes.

En las últimas 24 horas, el país registró 545 nuevos casos de Covid-19 y 23 decesos, unos indicadores que demuestran la caída regular de la circulación del virus a lo largo de las últimas ocho semanas, tras el inicio de la salida gradual de la cuarentena, salvo en los territorios ultramarinos de Mayotte y Guayana.