La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, recalcó que Bruselas no renegociará el protocolo irlandés que evita la aparición de una frontera física en Irlanda tras el Brexit, después de una llamada del primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, quien pide que se consideren "seriamente" sus propuestas.

Según escribió Von der Leyen en Twitter, Johnson la llamó por teléfono para presentarle la nueva estrategia que el Gobierno británico ya hizo pública para resolver los problemas que plantea la implementación del protocolo, según indicó EuroEFE.

El Gobierno del Reino Unido quiere que se introduzcan "cambios significativos" en la implementación de ese documento y desea abordar "de manera urgente" sus planes con la Unión Europea, según indicó el negociador jefe para los asuntos del Brexit, David Frost.

Período de gracia

"La UE seguirá siendo creativa y flexible dentro del marco del protocolo. Pero no renegociaremos. Juntos debemos garantizar estabilidad y previsibilidad en Irlanda del Norte", aseguró la presidenta de la CE en su perfil de Twitter. El vicepresidente comunitario Maros Sefcovic se pronunció en un sentido similar en un comunicado.

"Tomamos nota de la declaración hecha por el señor Frost. Seguiremos comprometiéndonos con el Reino Unido, también en lo relativo a las sugerencias de hoy. Estamos preparados para seguir buscando soluciones creativas, en el marco del protocolo, en el interés de todas las comunidades de Irlanda del Norte. Sin embargo, no acordaremos renegociar el protocolo", afirmó.

En una declaración ante los Lores, Frost apuntó que por el momento Londres y Bruselas deberían acordar un "stop" para negociar cómo resolver las cuestiones que plantea el protocolo, durante el cual se seguiría aplicando el "periodo de gracia" para el comienzo de los controles aduaneros a las mercancías entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Propuestas

El controvertido mecanismo evita la imposición de controles en la frontera interna de la isla de Irlanda, como quedó establecido en el Acuerdo de Viernes Santo de 1998, pero a cambio los exige en los puertos norirlandeses, a la entrada de las mercancías desde Gran Bretaña.

Un vocero de Downing Street confirmó en una escueta nota que ambos líderes hablaron vía telefónica para abordar el documento del Reino Unido con sugerencias para resolver los problemas que actualmente genera el citado mecanismo.

"El primer ministro indicó que la forma en que actualmente opera el protocolo es insostenible. No se pueden hallar soluciones mediante los actuales mecanismos del protocolo y por eso expusimos propuestas para obtener cambios significativos", reveló la misma fuente oficial sobre el contenido de la conversación de ambos mandatarios.

El vocero de Downing Street agregó que Johnson "urgió a la UE a considerar seriamente esas propuestas y trabajar con el Reino Unido sobre ellas".