La canciller alemana, Angela Merkel, pidió a los otros líderes de la Unión Europea ( UE) "mirar más allá de las cifras" para alcanzar un acuerdo en el Consejo Europeo del próximo viernes que abordará la negociación del fondo de recuperación europeo y los presupuestos plurianuales de la UE.

Merkel dijo que el acuerdo que intentarán alcanzar los 27 con el reto de superar las consecuencias económicas de la pandemia "tiene una dimensión política", sobre la que se tendrá que medir sus resultados, y reconoció que las posiciones están todavía alejadas, por lo que es necesario "tender puentes".

La canciller admitió que "todavía no está claro" que se pueda obtener un acuerdo en el Consejo Europeo y dijo que, aunque la intención es lograrlo, no se puede excluir que los 27 tengan que volver a reunirse antes de la pausa veraniega.

Merkel, que habló ante la prensa junto al primer ministro italiano, Giuseppe Conte, con quien abordó precisamente el asunto del paquete económico que marcará las bases de los presupuestos y de los planes de reconstrucción nacionales tras la crisis del coronavirus, se mostró de acuerdo con la propuesta presentada por el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel.

Esa iniciativa aumenta el control de los países sobre la entrega de las ayudas del fondo de recuperación, pero mantiene la cantidad total planteada por la Comisión Europea, de 750.000 millones de euros.

"Claro que se debe garantizar que el dinero llega al sitio correcto", aseguró Merkel, preguntada por la vigilancia del destino de los fondos que se decida atribuir a cada país de la UE, y se mostró además de acuerdo en que los planes de "recuperación y resiliencia" que cada país tendrá que presentar, según la propuesta de Michel, sean posteriormente aprobados por mayoría cualificada.

La canciller dijo en relación con las diferencias con las que acuden al Consejo Europeo los Estados miembros -en alusión indirecta a las que alejan a los países del sur de los llamados "frugales"- que no considera que eso sea un "problema", porque en la UE es habitual partir de posiciones alejadas y sus líderes tienen que llegar a compromisos.

Conte, que se reunió con la canciller un día antes de la visita a Berlín del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, dijo por su parte que Italia está dispuesta a aceptar un control del destino de las ayudas que se acuerden y de la manera en la que se vayan a gastar.

El primer ministro italiano aseguró que Roma "está a favor de criterios claros y transparentes en el marco de la solidaridad europea".