El primer secretario del Partido Comunista (PCC) de Cuba Raúl Castro se despidió este viernes de la conducción del país, expresó "confianza en el futuro" y anunció que el partido tiene "voluntad de desarrollar un diálogo respetuoso" con Estados Unidos.

Una generación de revolucionarios cubanos que tomó el poder hace más de seis décadas, desafiando directamente a Estados Unidos y luego empujando a Washington y Moscú al borde de una guerra nuclear, está lista para salir del escenario.

El viernes, también se espera que dimita el veterano diputado de Castro, José Ramón Machado Ventura, de 90 años, dejando al Politburó de 17 miembros sin veteranos revolucionarios.

El adiós de Castro

A los 89 años, Castro se dirigió por última a los delegados durante el apertura del VIII Congreso del PCC para dar su Informe Central en una de las tres citas políticas más importantes del año en la isla y que este en 2021 cerrará un gradual proceso de renovación de la dirigencia de la fuerza que comenzó hace ya años.

"Concluye mi tarea como primer secretario con la satisfacción de haber cumplido y con la confianza en el futuro de la patria, con la meditada convicción de no aceptar propuestas para mantenerme en los órganos superiores de la organización partidista", aseguró el hermano menor del histórico líder de la Revolución Cubana, el ya fallecido Fidel Castro.

Castro fue jefe de Estado de Cuba, como presidente del país, hasta 2018, cuando fue sucedido por Miguel Díaz-Canel, en el primer relevo generacional de mandatarios que se produjo desde la revolución de 1959. 

Sin embargo, siguió ocupando el que es considerado el máximo puesto político del país, ya que desde 2011 ejercía como primer secretario del PCC. Ahora, será también Díaz-Canel quien ocupará este cargo.

Castro había asumido el liderazgo formal del país en 2008, tras la renuncia de Fidel, aunque ya desde 2006 ocupaba el puesto de presidente de forma interina debido a la licencia de su hermano mayor.

Junto a Fidel, Camilo Cienfuegos y Ernesto "Che" Guevara, Raúl Castro fue uno de los máximos líderes del movimiento guerrillero que derrocó a Fulgencio Batista hace 62 años. 

La voluntad de diálogo con Estados Unidos

En medio de aplausos de los 300 delegados que lo escuchaban en el congreso, Castro destacó que nada lo obligó a tomar esta decisión y eligió irse con una definición, clave en este momento internacional.

"Ratifico desde este congreso del Partido la voluntad de desarrollar un diálogo respetuoso y edificar un nuevo tipo de relación con los Estados Unidos", sin renunciar "a los principios de la revolución y el socialismo", anunció, según la agencia de noticias AFP, apenas unos meses después de la asunción en Washington del demócrata Joe Biden.

Castro había supervisado el proceso de descongelamiento de las relaciones bilaterales junto con el entonces presidente Barack Obama en 2015. Sin embargo, su sucesor, el republicano Donald Trump, dio marcha atrás con todas las medidas y hoy la duda es si Biden impulsará un nuevo acercamiento.

El octavo congreso del PCC

Este octavo congreso, que finalizará el próximo lunes, en coincidencia con los diez años de la renuncia de Fidel Castro al máximo cargo político del país, desató un especial interés por cinco temas: el relevo de Castro en el liderazgo formal, la respuesta a la pandemia, la profundización de las reformas económicas, el impacto del mayor acceso a Internet y la formación de nuevos cuadros políticos.

"Aquí se afianzan las ideas, se reconoce la historia y se habla de futuro", escribió Díaz-Canel en Twitter a la mañana, antes que empezara el encuentro.

El congreso que lo entronizará se realiza bajo el título "El Congreso de la continuidad histórica de la Revolución Cubana" en el Palacio de Convenciones de La Habana y se eligió la fecha para coincidir con el 60 años de la derrotada invasión de Playa Girón desde las costas estadounidenses de Florida.

En los próximos días, las primeras líneas del PCC darán forma final a los documentos que establecen las pautas políticas y económicas futuras, debatidas previamente por los delegados de cada provincia.