El levantador de pesas de Uganda Julius Ssekitoleko, quien estuvo desaparecido varios días tras fugarse del alojamiento provisto por la organización de los  Juegos Olímpicos de Tokio 2021, será repatriado de "forma inminente".

Así lo informó este miércoles la embajada del país africano en Japón a través de un comunicado. La delegación señaló que "ya se encuentran haciendo los preparativos necesarios" para formalizar la operación "tan pronto", al igual que "seguirá colaborando con las autoridades pertinentes en la investigación del caso".

“Cualquier asunto relacionado con la evasión de las responsabilidades que debía cumplir en Japón y vinculadas a su desaparición del campo de entrenamiento serán gestionadas adecuadamente tras su regreso a Uganda”, enfatizó el texto oficial.

Ssekitoleko abandonó el viernes pasado el hotel ubicado en la localidad japonesa de Izumisano, donde el equipo olímpico de Uganda asentó su alojamiento e instalaciones de entrenamiento, dejando una nota en la que manifestaba su deseo de quedarse en Japón y trabajar en el país para "dejar atrás las dificultades en su nación de origen"

Tras casi una semana sin saber de su paradero, el deportista, de 20 años, fue hallado por la policía en la prefectura de Mie (centro de Japón), donde se cree que viajó tras desplazarse en un tren bala desde Osaka (oeste).

La estricta normativa elaborada para la celebración de los Juegos Olímpicos 2021 en formato “burbuja” por coronavirus, prohíbe a los participanes del evento desplazarse por lugar por fuera del hotel, su lugar de entrenamiento o localizaciones previamente aprobadas por la organización.

La historia del atleta fugado

Según trascendió, el levantador de pesas se fugó para buscar trabajo y conseguir una nueva vida lejos de Uganda en Tokio. La delegación africana descubrió que el joven de 20 años se había ido ya que no se presentó para los test de covid diarios el viernes pasado, por lo que la policía comenzó a buscarlo.

El atleta se retiró de su habitación en el hotel de Izumisano y dejó una nota en la que explicó sus intenciones a raíz de las difíciles condiciones de vida en su país de origen, y pidió a la delegación de su país que entregue sus pertenencias a su esposa en Uganda.

Ssekitoleko fue captado por cámaras de seguridad mientras compraba un boleto viajar en tren bala hacia Nagoya, a unos 200 kilómetros de distancia. El joven fue encontrado en la ciudad de Yokkaichi, a unos 170 kilometers al este de donde desapareció.