Suecia debería haber hecho más para combatir el coronavirus, reconoció el epidemiólogo que diseñó una estrategia nacional que eludió aplicar los confinamientos estrictos de muchos otros países.

Los comentarios de Anders Tegnell llegaron después de crecientes críticas a la gestión de la crisis por parte del Gobierno y a una estrategia que se ha basado en gran medida en decisiones voluntarias, distanciamiento social y recomendaciones higiénicas de sentido común, que no logró evitar la propagación del virus.

Suecia tiene una tasa de mortalidad por  COVID-19 inferior a la de países europeos como Reino Unido, España e Italia, que aplicaron rigurosas cuarentenas.

Pero, con 443 muertes por millón de personas, tiene el octavo número más alto de muertes relacionadas con el coronavirus per cápita en el mundo, y tuvo la tasa de mortalidad por  COVID-19 más elevada de Europa durante partes de mayo, según el grupo de investigación Ourworldindata.org.

“Sí, creo que podríamos haberlo hecho mejor en lo que hicimos en Suecia, claramente”, dijo a la radio sueca Tegnell, el epidemiólogo jefe de la Agencia de Salud Pública.

“Si nos encontráramos con la misma enfermedad, sabiendo exactamente lo que sabemos sobre ella hoy en día, creo que terminaríamos haciendo algo a medio camino entre lo que hizo Suecia y lo que ha hecho el resto del mundo”, dijo el epidemiólogo, que agregó que " Suecia es uno de los pocos países que fue cerrando más y más, el resto empezó con mucho a la vez. El problema es que no se sabe qué medidas tienen más efecto, probablemente lo sabremos cuando empecemos a levantarlas".

Vale recordar lo que dijo en su momento el presidente argentino, Alberto Fernández, sobre el llamado "modelo sueco" para enfrentar la pandemia, y que fuera y sigue siendo elogiado por la oposición y parte del periodismo argentino: ""Cuando me dicen que siga el ejemplo sueco, la verdad lo que veo es que Suecia, con 10 millones de habitantes, hoy cuenta más de 3000 muertos por el virus. De haber seguido ese ejemplo nosotros hoy tendríamos 13.000 muertos. Si abrimos la economía vamos a terminar como terminó Suecia".

La ministra de Salud y Asuntos Sociales, Lena Hallengren, dijo al diario Aftonbladet que la estrategia general de contener la enfermedad y al mismo tiempo proteger a los trabajadores y las empresas había sido la correcta.

“Al mismo tiempo, tenemos que admitir que en lo que se refiere al cuidado de los ancianos y a la propagación de la infección, no ha funcionado. Es obvio”, dijo. “Han muerto demasiados ancianos”.

La mayor parte de Europa cerró escuelas, tiendas y negocios, deteniendo a gran parte de la sociedad.  Suecia cerró las residencias de ancianos a las visitas a finales de marzo, pero alrededor de la mitad de sus muertes relacionadas con el coronavirus han sido entre personas mayores que viven en estos centros.