El primer ministro del estado australiano de Victoria, Daniel Andrews, anunció nuevas restricciones drásticas, incluido un toque de queda en Melbourne, ante el incremento de nuevos contagios de coronavirus.

Desde las 18:00 horas de ayer, en Victoria se declara un estado de calamidad, con un toque de queda en el área metropolitana de Melbourne entre las 20:00 y las 5:00 horas todos los días.

"La Policía estará fuera y podrá detenerles y preguntarles, para que demuestren que han salido legalmente y no están violando ese toque de queda", advirtió Andrews a sus paisanos durante una rueda de prensa.

Andrews, citado por el canal 9 News, resaltó que "ir a la casa de un compañero, visitar amigos, salir sin motivo no hace otra cosa sino propagar este virus".

Solo una persona podrá salir de compras en adelante, solo una vez al día y dentro de un radio de cinco kilómetros, precisó.

La misma restricción será válida para los ejercicios físicos al aire libre, que se limitarán además a una hora diaria.

También se prohíben en esta etapa las reuniones de más de dos personas, "independientemente de que sean familiares u otras personas".