El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció hoy que desplegará a las Fuerzas Armadas en todo el territorio norteamericano para contener los disturbios y los saqueos tras el crimen de George Floyd a manos de la policía de Minneapolis, el pasado 25 de mayo.

"Estoy movilizando todos los recursos federales disponibles, civiles y militares, para parar los disturbios y saqueos, para parar la destrucción e incendios provocados. Y para proteger los derechos de los estadounidenses que respetan la ley", señaló el mandatario desde la Casa Blanca.

Trump también avisó que recomendó a los gobernadores de los estados "desplegar a la Guardia Nacional para tomar las calles" y así contener los hechos de violencia.

El presidente denunció además que el país "está siendo atacado por anarquistas profesionales. Estas no son protestas pacíficas, esto es terrorismo nacional".

Trump indicó que a partir de esta tarde habrá toque de queda en todo el país y advirtió que "quien viole la ley será detenido y se enfrentará a cargos criminales".

Mientras el jefe de Estado daba su discurso, en las inmediaciones de la Casa Blanca se produjo un nuevo enfrentamiento entre los manifestantes y la policía y la Guardia Nacional.

Los cuerpos de seguridad dispersaron a la gente con gases lacrimógenos. Horas antes de su pronunciamiento, Trump criticó a los gobernadores estatales por lo que consideró una respuesta insuficiente a los disturbios.

En una conferencia telefónica, cuyo audio se filtró rápidamente y fue difundido por distintos medios locales, Trump dijo a los mandatarios regionales que los manifestantes eran "terroristas" y debían "dominarlos".

De no tomar un enfoque "duro" que implique "enviarlos a prisión por largos períodos de tiempo", se verían como "idiotas" ante los ojos del público, aseguró.

En concreto, se enfocó en Minneapolis, ciudad donde Floyd murió a manos del policía Derek Chauvin luego de que este se arrodillara en su cuello por más de ocho minutos, asegurando que la ciudad se había convertido en un "hazmerreír a lo largo del mundo".

Por otra arte, las autoridades de Nueva York, el estado epicentro del coronavirus en Estados Unidos, alertaron este lunes sobre la posibilidad de un rebrote de la pandemia debido a las grandes concentraciones de personas en las manifestaciones en la ciudad de Nueva York y en otras partes del estado.

"Prendes la televisión y ves grandes concentraciones de personas que potencialmente podrían infectar a cientos y cientos de personas después de todo lo que hemos hecho", reconoció el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo en su conferencia de prensa diaria, pese a apoyar las manifestaciones contra el asesinato de George Floyd.

"¿Cuántos asintomáticos había en la multitud? ¿Cuántos jóvenes después fueron a su casa y besaron a su madre, le dieron la mano a su padre o abrazaron a su abuelo y los contagiaron?", se preguntó el gobernador, según el diario The New York Times.

Las grandes concentraciones de manifestantes se dieron justo cuando, por primera vez desde el 16 marzo, el número de nuevos contagios en el estado fue menor a mil, lo que fue festejado por Cuomo, quien sostiene que Nueva York ya pasó el pico de la pandemia que hizo colapsar sus sistemas sanitario y mortuario.

El alcalde de Louisville echó al jefe de la Policía local tras el asesinato de un manifestante en la represión

El alcalde de Louisville, Greg Fischer, despidió hoy al jefe de la Policía de esa ciudad, luego que un manifestante muriera a causa de la represión policial que intentó dispersar anoche una protesta.

David McAtee, de 53 años, murió hoy tras recibir anoche impactos de bala de la policía de Louisville, en el estado de Kentucky, mientras participaba en esa ciudad de la manifestación en contra del racismo y el asesinato de Floyd.

El domingo fue la cuarta noche consecutiva de protestas en toda la ciudad, que se extendió hasta las primeras horas de esta mañana, cuando los oficiales de la Policía de Louisville y la Guardia Nacional fueron llamados para dispersar a la multitud en las cercanías de un restaurante.

Los agentes dispararon y mataron a McAtee, dueño de un restaurante. Según la Policía, los agentes habían respondido a un ataque con armas justo después de la medianoche mientras intentaban despejar a la multitud en un estacionamiento, informó la filial de la CBS, WLKY-TV.

Sin embargo, la estación radial informó que testigos aseguraron que las personas en el lugar no estaban protestando y simplemente ignoraban el toque de queda impuesto en la ciudad.

Al menos 40 personas fueron arrestadas en manifestaciones producidas anoche en la ciudad.

Más tarde, al anunciar la salida del jefe de Policía de la ciudad, el alcalde Fischer sostuvo que no existe ningún registro de que haya habido un tiroteo porque el oficial que disparó no llevaba su cámara corporal.

Por eso, aseguró, decidió despedir al jefe de la Policía. "Esa falta de fracaso institucional no será tolerada", dijo el alcalde.

Asimismo, los oficiales involucrados en la muerte de McAtee fueron identificados como Katie Crews y Austin Allen y, según el protocolo del departamento, ambos fueron suspendidos, mientras se los investiga.