La economía global quedó al borde de la recesión por el conflicto en Oriente Medio
El Banco Mundial redujo su previsión de crecimiento para 2026 al 2,5% , su nivel más bajo desde la pandemia de Covid-19.
La extensión de la guerra en Oriente Medio ya impacta sobre la economía global y amenaza con empujarla hacia una recesión. El Banco Mundial redujo su previsión de crecimiento para 2026 al 2,5%, una décima menos que la estimación publicada en enero, y alertó que una profundización de la crisis energética podría llevar la expansión mundial a apenas 1,3 por ciento.
En su último informe de Perspectivas Económicas, el organismo señaló que el crecimiento global alcanzará su nivel más bajo desde la pandemia de Covid-19. Para numerosos economistas, una tasa inferior al 2% equivale en los hechos a una recesión mundial, ya que resulta insuficiente para sostener el empleo, la inversión y el comercio internacional.
El principal factor detrás de este deterioro es el conflicto en Oriente Medio. Según el Banco Mundial, el cierre del estrecho de Ormuz provocó graves alteraciones en los mercados energéticos y elevó los riesgos para la actividad económica. La entidad prevé que el precio del petróleo Brent promedie los 94 dólares por barril en 2026, un 36% por encima de los niveles de 2025, siempre que las interrupciones más severas comiencen a moderarse durante los próximos meses.
La presión también alcanzará a los alimentos. El informe anticipó fuertes subas en los precios de los fertilizantes, con impacto directo sobre los costos de producción agrícola y los valores finales de los alimentos. Como consecuencia, la inflación global treparía al 4% este año, frente al 3,3% registrado en 2025.
Los analistas del Banco Mundial remarcaron que el escenario base podría empeorar. Si las tensiones sobre el suministro energético se profundizan y coinciden con mayores restricciones financieras, la economía mundial podría desacelerarse hasta el 1,3%, mientras que la inflación alcanzaría el 4,4%. En ese contexto, el mundo ingresaría en una fase recesiva.
Las perspectivas negativas ya se reflejan en las revisiones de crecimiento. Dos tercios de las economías evaluadas por el organismo recibieron recortes respecto de las proyecciones difundidas a comienzos de año. Aunque el Banco Mundial espera una recuperación hasta el 2,8% en 2027, la cifra seguirá por debajo del promedio registrado durante la década de 2010.
Las economías en desarrollo también sufrirán el impacto. El crecimiento de ese grupo caerá al 3,6%, su nivel más bajo desde la pandemia, mientras que los países del Golfo, directamente afectados por la guerra, pasarán de expandirse un 3,9% en 2025 a registrar una actividad prácticamente estancada en 2026.
"El débil crecimiento de las economías en desarrollo ha frenado el progreso hacia los niveles de renta de las economías avanzadas", advirtió el Banco Mundial. Para muchos de esos países, la combinación de conflicto, inflación y menor actividad amenaza con prolongar una década de bajo crecimiento y escasa convergencia económica.

