"Tienen que sobrevivir"

Trump afloja presión y Rusia envía petróleo a Cuba en plena crisis

Un buque ruso con 100.000 toneladas de crudo llegó a la isla tras meses sin envíos. El gesto coincide con señales de distensión de Trump, en medio de apagones y escasez energética.

Un petrolero ruso cargado con 100.000 toneladas de crudo ingresó en las aguas de Cuba y se preparaba para descargar en la terminal de Matanzas, en el primer envío de este tipo desde enero. La llegada ocurre horas después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, afirmara que no tenía objeciones a que otros países abastezcan a la isla.

El buque Anatoly Kolodkin había partido el 8 de marzo desde el puerto ruso de Primorsk, en el mar Báltico, y avanzó por la costa norte cubana hasta su destino. Moscú definió el cargamento como un envío "humanitario", en un contexto de crisis energética que afecta a todo el país.

Un cambio de tono en Washington

Las declaraciones de Trump marcaron un giro respecto de la política aplicada desde enero, cuando su administración había impulsado un bloqueo de facto al suministro de combustible hacia Cuba. Esa estrategia incluyó restricciones a envíos desde Rusia y la amenaza de imponer aranceles a cualquier país que exportara petróleo a la isla.

A bordo del Air Force One, el mandatario sostuvo que no veía inconvenientes en que llegara un cargamento. "No tenemos problema con que alguien envíe un barco cargado porque necesitan... tienen que sobrevivir", dijo ante periodistas.

El alcance de ese cambio no quedó claro. En el mismo intercambio, Trump endureció su discurso contra el gobierno cubano: "Cuba está terminada. Tienen un régimen malo, con un liderazgo muy corrupto, y que reciban un barco de petróleo no va a cambiar nada".

Energía en emergencia

Cuba atraviesa una crisis energética que derivó en apagones a escala nacional. La escasez de combustible agravó problemas estructurales y afectó servicios esenciales. La Organización Mundial de la Salud advirtió la semana pasada que hospitales de la isla tenían dificultades para sostener áreas de emergencia y cuidados intensivos.

El deterioro se aceleró tras el 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses capturaron al líder venezolano Nicolás Maduro, un aliado clave de La Habana que proveía petróleo en condiciones preferenciales. Desde entonces, Cuba no había recibido nuevos cargamentos en casi tres meses.

Moscú respalda a La Habana

El Kremlin defendió el envío y anticipó que podría haber más. El vocero Dmitri Peskov afirmó que Rusia considera "su deber" asistir a Cuba y señaló que la operación fue comunicada previamente a autoridades estadounidenses.

"En la situación desesperada en la que se encuentran los cubanos, esto no puede dejarnos indiferentes", sostuvo.

Las autoridades cubanas presentaron la llegada del petrolero como una ruptura del bloqueo energético impulsado por Washington. El crudo permitiría aliviar de manera temporal la escasez que atraviesa el país.

Negociaciones con límites

El gobierno cubano, encabezado por Miguel Díaz-Canel, mantiene conversaciones con la administración estadounidense en busca de una salida a la crisis. Sin embargo, ambas partes fijaron líneas políticas y económicas que dificultan un acuerdo.

Trump llegó a afirmar que podría "tomar" la isla, mientras que La Habana rechazó cualquier intento de modificar su sistema político o su conducción.

En ese escenario, el arribo del petrolero ruso introduce un alivio inmediato, pero no resuelve el trasfondo de una crisis económica y energética que Cuba arrastra desde el fin de la Guerra Fría y que se profundizó en los últimos meses.

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