Desagradable sorpresa para los dueños de Tesla que quieren vender sus coches

El valor de reventa de los autos Tesla cayó abruptamente en los últimos años. Los propietarios que quieren vender su usado se topan con un mercado colapsado

La reventa de autos Tesla atraviesa su peor momento. Según datos del sitio de concesionarios CarGurus, el precio promedio de un Tesla usado se desplomó a 30.000 dólares, ubicándose 10.000 dólares por debajo de la media de otros vehículos eléctricos. En 2022, una unidad de segunda mano superaba los 70.000 dólares, pero la tendencia descendente dejó ese valor reducido a menos de la mitad en apenas dos años. Desde agosto de 2024, la caída acumulada ronda el 10%.

El desplome coincide con una creciente oposición hacia Elon Musk, quien se encuentra al frente de la oficina gubernamental DOGE en la administración de Donald Trump. La vinculación del empresario con la política despertó el malestar de algunos clientes de Tesla. La cantante Sheryl Crow anunció que vendería su auto y donaría los fondos a NPR (National Public Radio), una organización de medios sin fines de lucro, como acto de protesta. La inversora Joanne Wilson, en tanto, reveló a Business Insider que se desharía de su Model S y sugirió que permitiría que el público lo destruyera a martillazos.

Scott Oran, desarrollador inmobiliario de Boston, declaró al mismo medio que decidió desprenderse de su Tesla Model 3 porque se sentía "avergonzado" de ser visto conduciéndolo. "Creo que, lamentablemente, por las acciones de Elon Musk, probablemente dañó de manera irreversible la marca Tesla", expresó. Oran también indicó que quería vender rápido su vehículo ante el riesgo de que los precios continuaran bajando debido al creciente número de propietarios que buscan desprenderse de sus unidades.

Por qué los Tesla bajan de precio

La devaluación de los Tesla usados también responde a otros factores. La creciente oferta de modelos eléctricos de diversas marcas aumentó la competencia en el mercado de segunda mano. En 2024, Hertz puso a la venta más de 30.000 unidades de Tesla, contribuyendo a la saturación de la oferta. Además, la propia empresa recortó el precio de sus autos nuevos en un intento por impulsar las ventas, lo que redujo aún más el atractivo de los modelos usados.

Golpe a las acciones y nuevas apuestas

Mientras Tesla enfrenta esta crisis, sus acciones también sufrieron un duro revés. Desde diciembre de 2024, el valor bursátil de la compañía cayó más de un 50%. El lunes pasado, los papeles de la firma se desplomaron un 15%, y se esfumaron 29.000 millones de dólares de la fortuna de Musk en un solo día. En un intento por calmar a los inversores, el empresario afirmó en X que Tesla "estará bien a largo plazo".

Pese a las dificultades, la automotriz prepara el lanzamiento de modelos más accesibles para este verano y una nueva apuesta por los robotaxis en Austin a partir de junio. Mientras tanto, algunos accionistas cuestionan la capacidad de Musk para manejar simultáneamente Tesla y su rol en el gobierno de Trump. Brad Lander, contralor de Nueva York, advirtió: "No tenemos un CEO plenamente enfocado en garantizar que Tesla siga siendo líder en el sector de los vehículos eléctricos".

Musk, por su parte, reconoció en una entrevista con Fox Business que está dirigiendo sus compañías "con gran dificultad". Sin embargo, no dio precisiones sobre cómo maneja simultáneamente Tesla, SpaceX, xAI y su rol en la administración Trump. Por ahora, la incertidumbre sigue golpeando a la marca de autos eléctricos y a sus dueños que intentan venderlos sin salir demasiado perjudicados.

 

Esta nota habla de: