La caída de WhatsApp, Facebook e Instagram no es el fin de los problemas para las redes sociales de Mark Zuckerberg, ya que revelaron que los datos privados de más de 1,5 billones de usuarios están el peligro al encontrarse a la venta en un sitio relacionado con la piratería. 

Si bien el último apagón de redes sociales no está aparentemente relacionado con esta última noticia, la aplicación de la "F" genera cada vez más polémicas. Si se comprueba que es así, según la información revelada por el sitio especializado, Privacy Affairs, se trataría de "la más significativa filtración de datos de Facebook hasta la fecha".

A su vez, Facebook enfrenta las denuncias públicas de Frances Haugen, una especialista en datos y exempleada de la empresa que declararó en televisión que la red social "financia sus beneficios con nuestra seguridad". 

El escándalo de los millones de datos salió a la luz luego de que algunas personas que se dedican a comprar este tipo de "bienes" acusaran al vendedor de los bienes informáticos de no hacer la entrega de los mismos a pesar de que el pago ya estaba realizado. 

Por su parte, el portal en el que estaba a la venta la información de los usuarios salió a negar lo ocurrido, negando las denuncias por estafa pero aclarando que el contenido de los datos es auténtico y que desde el sitio cooperarán para comprobarlo. 

A modo de aclaración, el reportero Miklos Zoltan, del medio que compartió la noticia, aseguró que muchos usuarios "malinterpretan que esto es el resultado de un hackeo o incumplimiento de la política de datos personales, pero no es el caso". En ese sentido, señaló que "presuntamente", la información provenía de lo que comparten los usuarios en la red social

Cuál es el peligro de que se vendan datos 

La información que parece ser auténtica fue obtenida, entonces, a través de la investigación en la web. Sin embargo, al estar actualizada al 2021, corre riesgo de ser utilizada para robo de identidad o ataques de la propia cuenta, algo similar a un hackeo que pide dinero a cambio. 

En este caso, los datos que se ofrecen incluyen el correo electrónico de la persona, su ubicación, género, número de teléfono y de identificación de usuario. 

A su vez, los datos pueden ser utilizados por empresas o incluso partidos políticos para dirigir la atención de las personas hacia un objetivo en particular, que puede ser un producto o un candidato. Esto fue lo que sucedió en el emblemático caso de la consultora Cambridge Analytica, cuando denunciaron que habían recopilado información de alrededor de 80 millones de usuarios para dirigirles propaganda política específica para las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016.