La cadena de empanadas más grande del país tiene nuevos dueños.

El Noble, que arrastra una deuda de unos 200 millones de pesos, y que tenía el cartel de venta desde hace más de un año, encontró propietario.

Se trata de Diego Baladoni Giner, integrante de la familia que controla la tradicional empresa de transporte Andesmar, fundada en 1967.

"Amigos, quiero compartir con la enorme alegría de comenzar un nuevo desafío personal y profesional", comentó Badaloni a través de un comunicado enviado al grupo Dircoms, entidad de relaciones públicas. No se revelaron los detalles financieros de la operación.

En la comunicación, el empresario explica que se convirtió en el nuevo titular de Nobles del Sur, más conocida como El Noble, empresa productora de panificados congelados, como empanadas, pizzas, paninis y tartas.

"Es una gran responsabilidad conducir los destinos de una fábrica con 200 empleados", agregó en su misiva en la cual también describe las características actuales de El Noble, como una empresa multicanal, con más de 4.000 clientes, una planta industrial ubicada en la localidad bonaerense de Garín, con tecnología de punta y habilitada para exportar a la Unión Europea, indicó el portal iProfesional.

El documento asegura que El Noble es una de las marcas de comida más reconocida del país y que posee una capacidad de producción de más de 100 millones de empanadas por año.

En el país la empresa abastece a 150 retailers entre supermercados, autoservicios, hoteles y restaurantes. Cuenta con 90 franquicias y sus productos llegan a otros países como Chile, México, Alemania y España.

Vendedores y compradores

 

De esta forma, termina la historia del grupo empresario liderado por Mariano Castagnaro al mando de El Noble. Además de Castagnaro, la sociedad está compuesta por Adolfo y Rosita Drescher, ex creadores de la marca de indumentaria Caro Cuore; David Stalman, ex Cacharel; el ex Puma, Walter Montagner y Daniel Cavazzani, padre de Maxi, fundador del juego Preguntados.

Andesmar nació en la provincia de Mendoza en la década del '40 como una transportadora de legumbres. Hoy, en manos de la tercera generación de la familia Badaloni, traslada a 1.811.833 pasajeros por año. El holding controla varias empresas de transporte como Tramat, El Rápido, Transamericano, A. Buttini y El Pingüino. Además, cuenta con una filial de cargas, otra de envío de remesas y una agencia de viajes.