Con la participación de representantes empresariales, abogados laboralistas y especialistas, la comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados realizó la tercera reunión informativa virtual para acordar una nueva ley que regule el teletrabajo. Sin mayores divergencias sobre la letra del texto, está previsto que el proyecto reciba dictamen el miércoles para ser tratado en la próxima sesión remota.

Después de haber escuchado la postura de la cúpula de la CGT y de las dos CTA y del ministro de Trabajo, Claudio Moroni, los legisladores que integran las comisión que preside la diputada oficialista Vanesa Siley tomaron nota de algunos de los aportes de las asociaciones del sector empresario. El objetivo es consensuar con todos los sectores involucrados un marco normativo a la modalidad laboral a distancia, ya que durante 2020 ingresaron a la Cámara Baja 17 iniciativas para regular el teletrabajo. 

Una de las primeras en intervenir fue Carolina Castro, integrante del Comité Ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA) y subrayó que "el trabajo remoto no es un fin en sí mismo, es de alguna manera la consecuencia de haber adoptado una serie de tecnologías para la producción de bienes y servicios”, a la vez que manifestó que es necesario alcanzar una norma que "tenga consenso social" y "que incentiva la iniciativa privada".


"Necesitamos que el marco legal sea claro y que la formalidad se sostenga porque la informalidad reduce los ingresos al Estado y eso a la larga influye en las pymes", planteó el vicepresidente de Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), Julián Moreno. Y subrayó que con el teletrabajo "la medición exhaustiva de horas de trabajo es muy difícil" y que "debería haber un plus salarial para quienes realicen teletrabajo para cubrir los sobrecostos de electricidad, internet, etc". Y agregó: "El teletrabajo tiene que ser una opción y se debe permitir la reversibilidad".

Sobre este último punto, la jefa del departamento de política social de la UIA, Laura Giménez, aclaró que la reversión debe incluir al trabajador como al empleador y que además es preciso fijarla "con un plazo de 30 días de preaviso". 

Al igual que Moreno, el presidente de la Asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino, Leo Bilanski, planteó la necesidad de que se contemplen algunos puntos -muchos de los cuales ya figuran en el borrador del proyecto- tales como que se garantice "la desconexión digital" y que se "preserven los derechos de los trabajadores". Y pidió que se atienda "el tema de las prestaciones transnacionales" y que en los primeros 12 meses de aplicación de la ley se "excluya a las empresas de menos de 10 trabajadores" de tener que realizar inversiones.  

El vicepresidente segundo de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, Ricardo Diab, se quejó de que el proyecto le exige "demasiadas condiciones" al empleador y afirmó que "si el teletrabajo no es beneficioso" para la empresa y los trabajadores "va a ser muy difícil la implementación”. 

Graciela Craig, presidenta de la Asociación Nacional de Jueces y Juezas del Trabajo, destacó que no todos los trabajadores se encuentran en "igualdad de condiciones" en cuanto a la posibilidad de desarrollar el trabajo a distancia y planteó que esta modalidad podría generar "dificultades para el desarrollo profesional de las mujeres", no sólo porque son las que en la mayoría de los casos están a cargo de las tareas de cuidado, sino también porque al dejar de estar en el ámbito laboral podría haber una "disminución en la competitividad" con los demás empleados. 

Como lo hicieron en su momento desde la CGT, el abogado laboralista y ex diputado Héctor Recalde dijo que una de las principales cuestiones a tomar en cuenta es que se garantice "la presencia sindical", así como también que se busquen mecanismos para evitar "una autoexplotación del trabajador". En ese mismo, sentido, la secretaria general de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN), Carla Gaudensi, sostuvo que algunas de las principales problemáticas que atraviesa el gremio de prensa durante la pandemia del COVID-19 en relación al teletrabajo son "la extensión del horario laboral", "la transferencia de los costos" y "el alto estrés por hiperproductividad".