CONGRESO

Diputados rechazó los vetos: cómo sigue el proceso para anularnos

La Cámara de Diputados rechazó los vetos a la emergencia pediátrica y universitaria con amplia mayoría, pero todavía no está formalmente validado. Cuáles son los pasos que siguen y qué puede hacer Javier Milei

La Cámara de Diputados vivió este miércoles una sesión histórica: rechazó los vetos del presidente Javier Milei al financiamiento en la salud pediátrica y a universidades nacionales con amplia mayoría. Sin embargo, todavía faltan algunos pasos legales para darlos de baja formalmente.

El rechazo al veto de emergencia pediátrica obtuvo 181 votos a favor, 60 en contra y una sola persona se abstuvo. El proyecto busca garantizar recursos, insumos y profesionales en todo el país, con impacto directo en hospitales de referencia como el Garrahan. La ley de financiamiento universitario se sancionó con 174 votos positivos, 67 negativos y dos abstenciones. La iniciativa busca más presupuesto en el sector para garantizar gastos de funcionamiento, sueldos y becas de estudio e investigación. 

Cuando la Cámara de Diputados de Argentina rechaza un veto presidencial, el proceso legislativo no termina allí. Lo que sigue es lo siguiente:

  • Pasa a la otra cámara: El proyecto de ley, con el rechazo del veto por parte de la Cámara de Diputados, se gira al Senado para su tratamiento.
  • Votación en el Senado: El Senado debe analizar el mismo proyecto de ley y votar si insiste con la sanción original de la ley, o si acepta el veto presidencial.
  • Mayoría especial: Para que el rechazo del veto sea definitivo y la ley se promulgue a pesar de la objeción del Presidente, ambas cámaras (Diputados y Senadores) deben haber insistido con el proyecto original con una mayoría calificada de dos tercios de los votos.
  • Si el Senado insiste: Si el Senado también logra la mayoría de dos tercios para rechazar el veto, la ley se considera sancionada. En este caso, el Poder Ejecutivo está obligado a promulgarla y no puede vetarla nuevamente.
  • Si el Senado no insiste: Si el Senado no consigue los dos tercios de los votos para rechazar el veto, o si no logra una mayoría simple para rechazarlo, el veto presidencial se mantiene. En ese caso, el proyecto de ley queda archivado y no puede volver a tratarse en las sesiones de ese año.
Qué pasa si el presidente se niega a promulgar la ley

Si un presidente se niega a promulgar una norma que el Congreso ratificó por insistencia, está incumpliendo la Constitución. En ese caso, podría abrirse un conflicto institucional de envergadura. Como último recurso, la Corte Suprema de Justicia puede ordenar la promulgación de la ley para garantizar que se cumpla lo dispuesto por el Congreso.

El veto presidencial en Argentina no es absoluto. La Constitución de 1853, con las reformas posteriores, estableció un equilibrio entre poderes: el Ejecutivo puede frenar una ley que considere inconveniente, pero el Congreso conserva la última palabra si logra reunir el consenso necesario.

Este mecanismo fue pensado como un sistema de contrapesos para evitar abusos de poder. La historia muestra que, aunque es difícil alcanzar los dos tercios, cuando el Congreso lo logra, el presidente no tiene margen para resistirse.

Cuáles son los antecedentes

El uso de la “insistencia” no es común en la política argentina, justamente porque exige un nivel de acuerdo político poco frecuente. Sin embargo, ha ocurrido en distintas ocasiones, marcando límites claros a la Casa Rosada y recordando que el Congreso es el encargado de dictar las leyes.

Eduardo Duhalde

Fue el último presidente cuyo veto fue rechazado en forma total por el Congreso. En marzo de 2003, el Congreso anuló un veto total de Duhalde a la ley que reducía aranceles para la importación del azúcar. Duhalde vetó 13 leyes totales, y 7 de esas fueron insistidas con éxito por el Congreso.

Carlos Menem

Es el presidente que más vetos aplicó desde el regreso de la democracia: 195 vetos (totales y parciales). De esos, unas 30 leyes vetadas por Menem fueron luego ratificadas (i.e. el Congreso insistió).

Raúl Alfonsín

Vetó 49 leyes (37 vetos totales y 12 parciales). De esas leyes vetadas, sólo una fue efectivamente ratificada por insistencia del Congreso.

Fernando De la Rúa

Vetó 46 leyes, algunos vetos parciales y totales.

Cristina Fernández de Kirchner

Aunque vetó leyes, no hubo vetos totales que el Congreso revocara durante su presidencia con insistencia (o al menos no registrados con ese mecanismo).

Mauricio Macri

Aplicó vetos (totales y parciales). Por ejemplo, la ley de emergencia ocupacional, pero no logró que ninguno de esos vetos fuera revertido por el Congreso mediante insistencia.

 

Esta nota habla de: