Los senadores nacionales por Tucumán José Alperovich y Beatriz Mirkin anunciaron hoy que romperán con la bancada justicialista que encabeza Miguel Ángel Pichetto para unirse en un interbloque con la bancada del Frente para la Victoria que lidera Cristina Kirchner.

"El bloque federal no me representa. No me siento contenido ideológicamente en ese bloque. Vamos a armar un interbloque con Cristina Kirchner en el Senado", afirmó Alperovich en diálogo con radio AM 530.

El legislador tucumano, quien ya adelantó su voto negativo al proyecto de Presupuesto para 2019, precisó que "mañana o pasado" (este martes o miércoles) dará el "paso" para conformar un "interbloque" junto al FpV.

Luego NA se comunicó con Mirkin, quien confirmó que junto a Alperovich constituirán un "bloque propio" que articulará con el kirchnerismo.

Para Alperovich, debe haber "un peronismo unido" y eso significa tener a Cristina Kirchner adentro.

A su vez, el ex gobernador tucumano abrió la puerta a que más senadores del bloque Justicialista abandonen ese bloque en los próximos días o semanas.

"Todos hablan pero nadie da el primer paso. Yo voy a dar ese paso, dénme uno o dos días", anunció.

La jugada de Alperovich se enmarca en la ríspida interna que mantiene con el actual mandatario tucumano Juan Manzur, ya que ambos aspiran a lograr un nuevo mandato en la Gobernación.

De no llegar a un acuerdo, Alperovich amenaza con competir por fuera del PJ, poniendo en riesgo la hegemonía que el peronismo tiene en la provincia.

"En Tucumán vamos a trabajar fuerte con Cristina y queremos un peronismo unido", sacó pecho Alperovich, que apuesta al alto nivel de adhesión que conserva la líder de Unidad Ciudadana en su provincia. 

En el marco de esta interna, Alperovich no participó de la cumbre que Manzur organizó en la capital tucumana por el 17 de octubre.

"Si queremos sacar al país adelante tiene que haber un peronismo unido, y tiene que estar Cristina porque sino son funcionales a Macri. Hablo de Urtubey y mi propio gobernador.

Resulta que en al acto podía estar Barrionuevo, que es una persona que ha intervenido el partido, y no Cristina. Yo lo veo inadmisible", esgrimió.

Las salidas de Alperovich y de Mirkin son los primeros desprendimientos de una fractura más grande que ya viene insinuándose a partir del parteaguas que significa el posicionamiento sobre el Presupuesto que impulsa el Gobierno nacional.

Mientras que Pichetto y al menos una decena de integrantes de Argentina Federal levantarán la mano para acompañar la propuesta del oficialismo, otro sector "díscolo" encabezado por Mayans se resiste a avalar dicha iniciativa y cuestiona a la conducción del bloque por entender que se aleja de lo que debe ser el ejercicio de un rol opositor.

El clima de tensión interna quedó al desnudo la semana pasada en el cruce verbal que protagonizaron Pichetto y Mayans en el Senado, ante la mirada atónita del ministro de Interior, Rogelio Frigerio, quien fue increpado por el formoseño.

A los gritos, Mayans calificó como una "vergüenza" que Pichetto haya accedido a cambiar la sesión ordinaria por una especial, mientras que un irritado Pichetto acusó a los gobernadores "rebeldes" de haber "comprado el traje cubano de la revolución" y de "incendiar la pradera". 

Las diferencias no se reducen al grado de confrontación hacia el Gobierno, sino en cuanto a la estrategia electoral para el año que viene.

Mientras que Mayans -que responde al gobernador formoseño, Gildo Insfrán- y Alperovich pretenden un peronismo unido que incluya a Cristina Kirchner, Pichetto viene tejiendo un armado "alternativo" por fuera de la influencia kirchnerista.

Al respecto, Alperovich reveló que mantuvo un diálogo con Sergio Massa sobre la posibilidad de integrar un mismo espacio político con la ex presidenta: "Con Sergio Massa ya hablamos personalmente y dijimos que Cristina Kirchner tiene que participar en la unidad, hay que contenerla, es la que más votos tiene", puntualizó.

Tras los pasos de Alperovich y Mirkin podrían seguir otros senadores que endurecieron su discurso contra el Gobierno como el propio Mayans, o los pampeanos Norma Durango y Daniel Lovera.

Los que aún rinden "lealtad" a Pichetto son el cordobés Carlos Caserio, el salteño Rodolfo Urtubey, el catamarqueño Dalmacio Mera, el correntino Carlos Espínola y los entrerrianos Pedro Guastavino y Sigrid Kunath.

La fuga de senadores de Argentina Federal tiene como mar de fondo un problema adicional para Pichetto, ya que en estos días deben resolverse los asientos de Consejo de la Magistratura.

Si el PJ pierde la mayoría en el Senado, resignará un miembro en el Consejo de la Magistratura a manos de Cambiemos, y en todo caso dependerá de un manotazo de ahogado para conservar los dos integrantes en ese órgano, como por ejemplo una negociación con Cristina Kirchner.