De cara a las elecciones del próximo domingo, el Frente de Todos decidió cambiar su cierre de campaña, que iba a ser a nivel nacional, por uno más pequeño centrado en la Provincia de Buenos Aires. Sin Cristina Kirchner confirmada y con el presidente Alberto Fernández como orador principal, el oficialismo rebajará el carácter festivo del acto después del asesinato del kiosquero Roberto Sabo en Ramos Mejía.

La movida llega después de que Juntos anunciara un cambio en su cierre de campaña, que pasó de esarrollarse en Remedios de Escalada, en la tercera sección electoral, al teatro Atenas en La Plata. El Frente de Todos planeaba  un acto nacional, con fuerte presencia de gobernadores y funcionarios que ahora pasará a ser en Provincia de Buenos Aires, donde el Presidente estará acompañado por los candidatos bonaerenses Victoria Tolosa Paz y Daniel Gollán, y los porteños Leandro Santoro y Gisela Marziotta.

Así, habrá una "provincialización" de los actos de cierre, que serán en torno a los candidatos del Frente de Todos y no masivos, como se planeaba en un principio. "El acto de Merlo se va a hacer el jueves, pero será muy austero. Va a ser un cierre enfocado a la provincia de Buenos Aires", confiaron fuentes oficiales a NA. "El Frente de Todos cerrará su campaña nacional con actividades, recorridas y actos en las 24 provincias", explicaron cerca del Presidente. El encuentro de mañana será diferente al que se había planificado para el sábado pasado —en el que se descontaba la presencia del grueso de los gobernadores y legisladores oficialistas—  y que terminó siendo suspendido.

El asesinato del kiosquero en La Matanza jugó un papel importante en la decisión, ya que el hecho impactó fuertemente en la sociedad, que realizó una marcha en reclamo por la inseguridad, un tema que se metió en la campaña en los días finales. Ninguno de los frentes políticos había hablado mucho de la inseguridad, pero las dos marchas de vecinos y los enfrentamientos con la policía motivaron dichos del ministro de Seguridad Aníbal Fernández, que dijo que la inseguridad sucede "en todos los lugares del mundo", y el propio Presidente, que aseguró que el Gobierno "no tiene la mano dura ni la mano blanda" y prometió: "No le vamos a pegar a la gente ni tirarle escopetazos".

Sin embargo, las declaraciones no cayeron bien en la opinión pública, hecho que inmediatamente advirtieron voceros del Frente de Todos en diálogo con BAE Negocios. "A lo que fue una catástrofe, luego hicimos todo mal ¿por qué la policía le pegó a la gente que se manifestaba? ¿Quién ordenó hacer eso? Después, Alberto (Fernández) y (Sergio) Berni salieron a opinar, no tenían que opinar, o encontraban una solución o se juntaban con la familia de la victima o no decían nada".

"En un principio estaba pensado como un cierre nacional, donde estuvieran todos los gobernadores del espacio, pero vamos a hacer un acto austero. Claramente no hay un clima festivo", explicaron a Noticias Argentinas.

El acto le sucederá a una jornada de elecciones en donde el Gobierno buscará recuperarse de una contundente derrota en las PASO, especialmente en Buenos Aires, el bastión preferido del peronismo. “El resultado es incierto aún”, comentaron en el entorno del Instituto Patria. Un sector político cercano a Alberto Fernández dijo a este medio que cree que estarán “mejor que en las PASO”