El secretario de relaciones internacionales de la CGT Gerardo Martínez (Uocra) sostuvo ante la 109° Conferencia de la OIT que la crisis Covid dejó en evidencia que núcleos como el G20 no estuvieron a la altura de la pandemia. 

En ese punto destacó que la situación ya era grave en la región antes del Coronavirus y enumeró “violaciones a la libertad sindical, persecuciones y violencia”. No faltaron en su alocución referencias a la deuda contraída ante el FMI por el gobierno de Mauricio Macri, al que definió como “populismo de derecha”, y destaque a la nueva etapa que se avisora en el país en base al Consejo Social y Económico (CES)

“La pandemia incrementó a escala mundial las desigualdades que el movimiento sindical viene manifestando hace décadas. La OIT debe potenciar su rol histórico para liderar una gobernanza mundial ante los daños estructurales provocados por esta crisis.

En 2008 el multilateralismo reaccionó al unísono reactivando el funcionamiento del G20 y promoviendo recursos públicos para el salvataje del sistema económico financiero mundial.

Esta pandemia deja en videncia que el G20, el G7 y el G2 no han actuado a la altura que requieren las circunstancias”.

Como dice el Papa

El jefe de la Uocra recordó la definición del Papa Francisco en cuanto a que “la vacuna contra el Covid debe ser considerada como un bien universal”, y propuso la discusión urgente de un nuevo contrato social que garantice el desarrollo económico con justicia social.

“La situación económico, política y social de nuestra región antes de la pandemia ya era muy compleja. La desigualdad que la caracteriza, con mayor informalidad, precariedad laboral, desempleo, pobreza y fragilidad de los sistemas de protección social se profundizaron con esta pandemia”. Desde el foco gremial durante la videoconferencia apuntó que se incrementaron las violaciones “a la libertad sindical, las persecuciones, la violencia, los asesinatos. Así como el debilitamiento de la negociación colectiva.

Rechazamos enérgicamente la acción represiva de los Estados en contra de las expresiones populares. Solo el diálogo tripartito garantiza la paz social en nuestro hemisferio”.

Sobre datos economícos de la Argentina en 2018 enfatizó que quienes gobernaban “desde un populismo de derecha contrajeron un empréstito de 46.000 millones de dólares ante el FMI profundizando la caída económica productiva con más pobreza y desempleo”.

Precisando las elecciones de 2019 y el cambio de escenario Martínez recordó que si bien la Argentina siempre que fue deudor, pagó, “no exime de responsabilidad a quienes la contrajeron. Es necesario que el mundo entienda que debemos tener una nueva arquitectura financiera a nivel global, que permita auxiliar a los países en vías de desarrollo.

Esta nueva realidad genera un impacto económico con serios daños estructurales. Debemos promover una iniciativa al estilo del Plan Marshall, que permita la recuperación de los países seriamente endeudados”.

El sindicalista de la CGT definió a la inflación como impuesto a la pobreza y que elrol de los trabajadores está enfocado en generar condiciones de estabilidad “una responsabilidad de todos los actores para gobernanza inclusiva con desarrollo. La creación del Consejo Económico y Scial es una iniciativa esperada y aplauidad por la sociedad en su conjunto”.

En tal sentido consideró al CES como una llave maestra para resolver problemas. “La concertación política nos da la perspectiva de desarrollo y crecimiento con justicia social y cultura del trabajo. Es necesario trabajar en conjunto por la construcción de un modelo distinto al que conocemos. Hoy la Argentina necesita de este nuevo pacto social que tenga como centro a las personas y como objetivo a la Justicia Social para nuestro pueblo”.