MINORÍA

El panorama legislativo de LLA: cómo quedaron los bloques después de los desplazamientos

Cómo quedó el colchón de alianzas del espacio oficialista, tras la salida de Arrieta y Paoltroni. Minoría, internas, bandos y una debilidad parlamentaria que salió al desnudo

El presidente Javier Milei, cuando asumió, sabía que se afrontaba a un escenario parlamentario difícil, al ser minoría, pero el armado improvisado de su propio espacio político se convirtió en otro obstáculo legislativo que no se veía venir y el sistema de alianzas quedó cada vez más fragmentado e impredecible, al punto de que él mismo tuvo que intervenir y sentarse con los legisladores para poner orden. Algo que era impensado: que Milei se tenga que poner a negociar políticamente.

"Son consecuencias de la construcción que hicimos. Todos nuestros legisladores surgieron casi imprevistamente de un espacio político que fue construido como se pudo para enfrentar una elección", analizó el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, ante el clima convulsionado que quedó dentro de La Libertad Avanza por la salida de la diputada Lourdes Arrieta y el senador Francisco Paoltroni.

 

Los éxodos libertarios que coronaron la semana pasada se sumaron a los quiebres con aliados externos, después de que el Gobierno sufra tres reveses parlamentarios al hilo: la pérdida del control de la Bicameral de Inteligencia, que dejó asperezas con el PRO, seguido del rechazo del DNU que le aumentó los fondos reservados a la SIDE, que confirmó los desacuerdos con Mauricio Macri, y la aprobación del proyecto que aumenta las jubilaciones y pensiones, con apoyo también de la bancada amarilla del Senado. Esto dejó en evidencia que los aliados no son incondicionales y que es más que posible para la oposición conseguir esos 2/3 que le complicarían los planes a Milei.

La Cámara de Diputados quedó con 37 bancas violetas de 257 -el mismo número que el PRO-. Además de Arrieta, que ahora legislará desde su monobloque llamado Fuerzas del Cielo - Espacio Liberal (FE), también se había apartado Carolina Píparo y Lorena Macyszyn (Buenos Aires Libre) y el bloque de tres diputados que componen al Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), liderado por el exjefe de bloque de LLA, Oscar Zago, e integrado también por Eduardo Falcone y Cecilia Ibáñez.

A estas divisiones se suma que dentro del bloque de LLA las relaciones son públicamente tensas: la salida de Arrieta se dio tras cruzarse con el presidente de la Cámara, Martín Menem, y denunciar por violencia de género a su colega Nicolás Mayoraz, pero eso fue solo el climax de una historia que comenzó cuando los seis diputados -liderados por Beltrán Benedit- fueron a Ezeiza a visitar a condenados por delitos de lesa humanidad.

Roció Bonacci, otra de las protagonistas de la visita -quien, además, fue la única que no estaba de acuerdo con echar a Zago en su momento para no respaldar a Menem-, también es otra potencial despedida a futuro. No solamente por la mala relación que mantuvo con los demás integrantes: tanto ella como Arrieta bajaron al recinto para dar quórum al rechazo del DNU de la SIDE. Aunque no se loggearon, la actitud desafiante dejó un mensaje claro.

Marcela Pagano es otra candidata, quien este fin de semana mantuvo un ida y vuelta de agresiones y acusaciones con su par, Lilia Lemoine, por redes sociales. La diputada fue partícipe de los cruces por la presidencia de la comisión de Juicio Político, que culminó en roces entre Zago y Menem, y aunque fue elegida presidenta de la comisión, todo su bloque la desconoce y aseguran que sigue allí porque tiene relación directa con Milei.

Es el denominador en común entre todos: el único "jefe" que reconocen es el Presidente, quien no puede estar más desentendido de los problemas de la interna partidaria. Los demás integrantes de su mesa chica, Karina Milei, Santiago Caputo y los Menem, son los que lideran el armado partidario, pero, también, la raíz del problema entre los distintos "bandos" que problematizan la coordinación. 

En el Senado, Francisco Paoltroni apuntó directo y sin filtro contra el asesor Caputo por la candidatura del juez Ariel Lijo para la Corte Suprema y el DNU que le aumentó los fondos reservados a la SIDE, comandada por el hombre de confianza de Caputo, Sergio Neiffert. Prefieren tener menos soldados, pero que sean fieles: eso Karina Milei lo dejó en claro cuando no dudó en desplazarlo de su bloque en el Senado: así, quedaron con solo 6 bancas de 72.

Paoltroni insiste que él seguirá votando a favor de los intereses de Milei, aunque fue despedido por justamente no respaldarlos. Hasta ahora, solamente Píparo de todos los demás exLLA intentó desafiar al Gobierno con su voto. El "acuerdo macro" que comenzó a coordinar el Presidente en su cumbre del viernes por la noche con los legisladores, si tiene éxito, le puede asegurar en Diputados una base de 80 aliados -a los que se sumarían los "dialoguistas" de Encuentro Federal, la UCR y los peronistas disidentes-.

En el Senado, con el PRO solo tienen asegurados 12 votos, más Paoltroni, y los jugadores clave son los dialoguistas provinciales y los radicales que siguen la línea de Eduardo Vischi (jefe de bloque). De todos modos, ninguno de los que conduce la bancada de Luis Juez fue a Rosada -son los que votaron a favor en general del proyecto de jubilaciones-.

Los que fueron a la cumbre en Balcarce 50 para reunirse con Milei, Karina y Francos, fueron: los diputados de LLA Gabriel Bornoroni, Nadia Márquez, José Peluc, Pablo Ansaloni, Nicolás Mayoraz, José Luis Espert, Lisandro Almirón, César Treffinger, “Bertie” Benegas Lynch; y  del PRO, Cristian Ritondo, María Eugenia Vidal, Luciano Laspina, Silvana Giudici, Diego Santilli y Alejandro Bongiovanni. A ellos se le sumó Zago, con quien Milei busca recomponer el vínculo para que conforme este interbloque de aliados. De parte del Senado fueron solamente Bartolomé Abdala, Ezequiel Atauche y Vilma Bedia, de LLA. Lo llamativo: no estuvo Martín Menem.

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