El ex director general de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno de Cambiemos, Gustavo Arribas, declaró este viernes ante el juez federal Juan Pablo Auge que no ordenó la realización de tareas de espionaje ilegal y que "desgraciadamente" los mecanismos de control y denuncia "no fueron activados a tiempo".

Arribas prestó declaración indagatoria en la causa que tramita en la Justicia federal de Lomas de Zamora y en la que se lo acusa de haber estado al frente de una asociación ilícita que habría realizado inteligencia ilegal sobre dirigentes de toda índole desde la AFI.

"Nunca ordené la realización de inteligencia ilegal, así como tampoco nunca toleré a sabiendas conductas de estas características", sostuvo el ex funcionario en uno de los pasajes de su monólogo de 25 minutos, por videoconferencia, ante el  Auge y los fiscales Cecilia Incardona y Santiago Eyherabide.

Después de reiterar en varias oportunidades que nunca ordenó la realización de actos ilícitos ni los consintió, aseguró que fortaleció y estableció los "mecanismos de control y denuncia para neutralizar" ese tipo de actos "aunque desgraciadamente no fueron activados en tiempo y forma".

"Desempeñé mi cargo con respeto a la ley", sostuvo el ex jefe de la central de espías en otro tramo de su declaración, y enfatizó que tampoco recibió una orden o pedido de realizar tareas de espionaje ilegal, lo que pareció apuntar a desvincular del tema a quien fuera su jefe, el ex presidente Mauricio Macri.

Sobre las pruebas que hay en el expediente vinculadas a maniobras de seguimiento realizadas sobre una amplia gama de dirigentes políticos y sobre las declaraciones de los agentes que indicaron que sabían que eran ordenadas desde la cúpula de la AFI, Arribas remarcó que ninguno de los ex espías había manifestado haber recibido una orden directa de parte suya.

"Después de leer las declaraciones de todas las personas que declararon en la causa y de todos los agentes que lo hicieron también ante la Comisión Bicameral de fiscalización de los Organismos de Inteligencia, ninguno de ellos manifestó haber recibido una orden directa de mi parte para realizar inteligencia ilegal", destacó Arribas.

Sobre los agentes que refirieron haber participado de tareas de inteligencia realizadas sobre dirigentes políticos, gremiales, sociales y hasta sobre periodistas, el ex titular de la AFI remarcó que no regía para ellos la "obediencia debida" y que sin embargo ninguno hizo denuncias de ningún tipo, por lo que sembró dudas sobre las motivaciones de esos ex espías en las actividades que dijeron haber realizado.

"Estos agentes no accionaron de ninguna manera estos mecanismos de control interno aludidos. No recurrieron a la Unidad de Auditoría Interna, no recurrieron a la Dirección Operacional de Contrainteligencia a la cual reportaban, no fueron a la unidad de Asuntos Internos. Tampoco recurrieron a la Justicia ni a la Comisión Bicameral de Organismos de Inteligencia", se quejó el ex jefe de la AFI.

En la misma línea, remarcó que "ninguno (de los ex agentes) pidió ser levantado su secreto para poder denunciar" y aseguró que "cada vez" que se le solicitó el levantamiento del secreto profesional de algún agente para que declarara en una causa judiciales accedió a concederlo.

"Nadie pidió una reunión conmigo para contarme lo que estaba sucediendo. Si alguna persona actuó ilegítimamente yo lo desconozco, pero debe quedar claro que yo nunca dispuse, promoví ni facilité ningún accionar de esas características", aseveró Arribas.

Para los fiscales de la causa, los acusados "conformaron una organización criminal construida desde el propio aparato del Estado central, en especial desde el Poder Ejecutivo Nacional y una de sus dependencias directas, la Agencia Federal de Inteligencia".

Dentro de la estructura de la AFI, la dirección de "esta empresa ilegal provenía principalmente de Gustavo Arribas y de Silvia Majdalani", sostuvieron los Incardona y Eyherabide que, además, indicaron que "se encuentra probado que los agentes tenían una línea de vinculación con otros funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional, específicamente funcionarios dependientes de Presidencia de la Nación, con los que compartían parte del flujo de información producto de estos espionajes".

Una parte importante del material probatorio que obra en el expediente surgió de los teléfonos celulares secuestrados a los espías investigados, donde se detectó que compartían parte de la información producida de forma ilegal en grupos de Whatsapp identificados como "Super Mario Bros", "Grupo Pilar", "Grupo Argentina", "Grupo Las Tres" y "Grupo Cueva", según pudo reconstruir esta agencia.

Al referirse a las pruebas extraídas de conversaciones de Whatsapp, Arribas dijo que, por ejemplo, aquel diálogo de chat en el que supuestamente el ex espía Alan "Colo" Ruíz les dice a sus subordinados que había ordenes de Arribas, fue desconocido en su indagatoria por el propio ex jefe de Operaciones Especiales.

"El señor Ruiz en su indagatoria negó haber recibido órdenes para cometer actividades de inteligencia ilegal. En segundo lugar, no tenía una dependencia jerárquica directa conmigo, yo no tenía trato con el señor Ruiz", se despegó Arribas.

Los ex jefes de la AFI, Arribas y Majdalani, y el ex espía Ruiz ya están procesados en la parte de la causa que investiga espionaje ilegal al domicilio de Cristina Kirchner y al Instituto Patria, base política del kirchenrismo en 2018.

Además Arribas se encuentra imputado en la causa paralela, iniciada por una denuncia de la actual interventora en la AFI, Cristina Caamaño, que investiga el espionaje ilegal a miembros del oficialismo y la oposición durante el gobierno de Macri. También fue citado a declarar en otra causa que investiga el presunto espionaje ilegal a los familiares de las víctimas del submarino ARA San Juan.