El sistema informático del Ministerio Público Fiscal (MPF) quedó suspendido por varias horas entre la noche del miércoles y hoy, después de que se detectara una "actividad anormal" que disparó los protocolos de seguridad. Aunque en un principio se pensó que había sido un ciberataque, las investigaciones posteriores descartaron esa posibilidad. 

"Por medio del presente les solicitamos que debido al incidente de seguridad informática que se está desarrollando, por ningún motivo sean conectados dispositivos USB (Pendrives, discos externos, etc) en las PCs del organismo", afirmaba el mensaje que vieron varios fiscales y funcionarios en sus servidores.

"Disculpe las molestias ocasionadas", dice el mismo sobre el incidente que se suscitó anoche y aún no está solucionado: "Están trabajando en eso", dijo una fuente del Ministerio Público Fiscal que conduce interinamente Eduardo Casal.

La situación comenzó este miércoles por la noche, cuando se cayó el sistema, que se restableció este jueves por la tarde, pudo averiguar la agencia NA.

El ransomware es una técnica que se multiplica cada vez más

¿Qué pasó? Todavía no se sabe con certeza. Según confirmaron a Infobae, un ataque mediante la técnica de ransomware fue descartado por el área de informática que trabajó en el tema. "Ahora se trabajará en el análisis de qué se trató, si de un intento de ataque o de alguna falla en el sistema de antivirus o algún otro motivo", explicaron.

Un posible ransomware puso en alerta al Ministerio Público Fiscal

En un principio se temió que el ataque fuera un "ransomware", un tipo de programa dañino que restringe el acceso a determinadas partes o archivos del sistema operativo infectado y pide un rescate a cambio de quitar esta restricción. 

Esta clase de ciberataque, que se repite cada vez más, tiene el objetivo de secuestrar datos e información de los servidores para luego pedir un rescate. Por eso, y ante el riesgo de que se filtrara información sensible, el MPF solicitó no conectar dispositivos.

El ransomware es cada vez más común en Argentina, que, como informó BAE Negocios, es el segundo país del mundo que más sufre el ransomware. Según Check Point Research, se produce un promedio de 104 ataques semanales en el país. 

El problema no es solo argentino. De hecho, en los últimos días se sucedieron dos ciberataques a grandes empresas estadounidenses, que debieron frenar sus operaciones y se vieron profundamente afectadas. 

La primera fue Colonial Pipeland, un oleodcuto que debió pagar 5 millones de dólares para volver a operar, luego de que el proveedor de gas no pudiera abastecer correctamente a las estaciones de servicio y se generaran largas colas de autos. 

El segundo, y aún más peligroso, fue el que sufrió JBS, el mayor proveedor de carne a nivel mundial. La empresa le confirmó a la Casa Blanca que fue víctima de ransomware por parte de un grupo criminal que probablemente fuera de Rusia. El ataque que obligó a la empresa a parar sus tareas, podría afectar la comercialización de carnes a nivel mundial y los operadores ya ponen el ojo en el precio