Desde su pleno alineamiento al Gobierno,  la CGT fijó postura respecto a la polémica de la “infectadura”. Fue la respuesta al comunicado que con la firma de personalidades varias, desde pensadores hasta otros con rango de “influencers”, enumeró críticas varias sobre la tesitura de la Casa Rosada en virtud del Covid-19.

“No evadimos ningún debate, todas las opiniones son válidas, el único límite es el sistema democrático y el respeto a las autoridades legalmente electas”, advirtieron los cegetistas.

En efecto, con la rúbrica de sus conductores Héctor Daer y Carlos Acuña la central de Azopardo calificó de “canallada” la actitud de los críticos y puso en letras el malestar que brotó durante todo el fin de semana, desatada la controversia en la opinión pública y las bataholas de odio que condimentan las redes sociales.

“La proclama lanzada por un grupo variopinto de libres pensadores en relación al supuesto peligro que corre nuestra democracia, no puede ni debe quedar sin respuesta. El valor social, político y económico de nuestro sistema democrático, que tantas vidas nos costó arrebatarle a la más sangrienta y asesina dictadura que nuestro país recuerde, no puede ponerse en tela de juicio de un modo tan irresponsable”, dijeron desde la CGT.

En modo expreso la central ceritificó sus dichos de diciembre 2019, y potenciados en ocasión de encuentros en Olivos, para definir que la CGT: “es parte de este Gobierno y la tesitura de un “Estado presente”.  Y sostuvieron que "es una canallada denominar “infectadura” al gobierno surgido por el voto libre y democrático".

Tampoco es secreto, como lo público en las últimas semanas BAE Negocios, que en el movimiento obrero conviven sindicatos que adhieren a la posición de la Casa Rosada y otros que braman, mucho más en el fuera de grabación que en declaraciones, respecto a “romances del Ejecutivo con la cuarentena”.

“El cuidado de la salud de los habitantes de la Argentina no es potestad de ningún partido o coalición sino de todos y cada uno de los gobernantes a quienes le hemos delegado las facultades de gobierno”, reza el comunicado, en estrecha relación a la órbita de labor que encarna Héctor Daer a la hora de remarcar el trabajo de todos los trabajadores sanitarios.

Mientras que tampoco faltó referencia directa a los “modelos de país” en pugna, pulseada que no frenó el aislamiento obligatorio, salvo en los primeros días posteriores al decreto que la oficializó.

Más que un detalle es el hecho de que la catástrofe económica fue otro de los ejes del mensaje de la CGT. Incluyendo la incertidumbre salarial y una pérdida de puestos de labor en el orden de los 500.000 respecto a empleo registrado y la multplicación de dicho valor por 4 o 5, dependiendo de la escuela económica que lo mensure.

El misil “Azopardo/Liberales” se detonó también con la firma de Daer, Acuña, Julio Piumato (Judiciales), Jorge Sola (Seguros). Sobre párrafos políticos netos: “El individualismo libertario debe expresarse con la responsabilidad cívica que la trascendencia de sus nombres propios les impone. La protección de la Salud de los Argentinos no puede ser debatida entre bambalinas ideológicas tendenciosas, ese es el terreno de los especialistas y mucho menos arrastrar a la disputa a nuestro sistema democrático”.