El ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, reconoció que el índice de positividad de los testeos en Villa Azul alcanza el 57%, al tiempo que sostuvo que los contagios en esa barriada del sur del Gran Buenos Aires llegaron a 174. "Están todos aislados en sus casas y el seguimiento es día a día", informó el funcionario.

La explicación a una tasa tan elevada llegó por parte del ministro de Desarrollo provincial, Andrés Larroque, quien recorrió el barrio afectado y sostuvo que solo se harán testeos a personas con síntomas porque los asintomáticos arrojan resultados "falsos negativos". "El Cuervo" estuvo acompañado por su par nacional, Daniel Arroyo, en la recorrida.

Gollan resaltó: "La diferencia es que, por el hacinamiento y las condiciones edilicias, en los barrios populares el virus circula más rápido, por eso estamos tratando de intervenir lo más rápido posible ante un foco para que no se convierta en incendio".

"La gente que vive en esos barrios trabaja en la Ciudad de Buenos Aires o en el resto del conurbano, por lo cual va y viene. Entonces, hay que cortar esas cadenas de contagio. Apuntamos a que aquellos que necesariamente tienen que desarrollar un trabajo esencial, lo hagan con todas las medidas de seguridad, como tapabocas, distanciamiento social y alcohol en gel", manifestó.

El ministro de Salud admitió que "nos preocupó que en 15 días los casos en la provincia pasaron de 50 o 60 a 200 por día. Eso no debe ocurrir. Debemos cuidar el sistema sanitario y evitar que se atosigue".

El gobierno bonaerense apunta a "restringir lo máximo posible la cantidad de contagios" y si se detecta una "explosión de casos", se tomarán "todas la medidas necesarias para evitar una bomba viral", aseguró Gollan.

El ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni, agregó que la experiencia de la pandemia en el mundo muestra que el país se encuenta "recién entrando en las puertas del gran problema" y reafirmó que, con las medidas que se van adoptando, se está haciendo "todo lo humanamente posible para que el daño sea el menor".

De acuerdo con su formación, sostuvo que, "en términos de guerra", se puede decir que con las medidas adoptadas para mitigar el avance del coronavirus en el marco del aislamiento se está "generando una acción retardante, que es imposibilitarle al enemigo que avance a ritmo normal".

"En estos momentos la sociedad tiene que entender que no podemos pelearnos con la realidad. Esto no es una tarea fácil; es peor que una explosión nuclear, porque en esa situación uno al menos puede medir la radioactividad", comparó Berni.