Sectores sindicales disconformes con la cúpula de la Confederación General del Trabajo reactivaron el “operativo clamor” para que Pablo Moyano ocupe la conducción de la CGT cuando se defina el esquema de nuevas autoridades en agosto.

A pesar de que todavía faltan tres meses y la pandemia y sus consencuencias laborales, económicas y sociales son el centro del debate, varias voces sindicales ya están alentando la renovación.

El secretario general de Udocba, Miguel Díaz, es uno de los que respalda la idea de que Moyano llegue  a la conducción de la CGT, en un movimiento que viene propiciando desde hace tiempo, como había adelantado a BAE Negocios, cuando sostuvo que tenía "las condiciones para ese liderazgo". 

Más moderado, Omar Plaini el líder de Canillitas comentó en FM La Patriada que la CGT tendrá "un recambio interesante" porque existe una “camada de dirigentes jóvenes" y remarcó que Pablo Moyano es "uno de los dirigentes que estarían muy preparados para conducir los destinos de la central obrera ".

“Canciller” dentro la grieta del movimiento obrero, el canillita rubricó que el camionero tiene “formación y pertenencia de clase”. Y le asignó cualidades también a Daniel Yofra ( Aceiteros), Sergio  Palazzo (Asociación Bancaria) y Mario “Paco” Manrique (adjunto de Smata) entre otros posibles nombres para la sucesión de Héctor Daer y Carlos Acuña.

No es casual que la Asociación Bancaria como Smata graviten en buena sintonía con el moyanismo, como sectores de portuarios y trabajadores marítimos. Con Palazzo la “única, sutil e infima diferencia” radica en la cercanía del bancario con la vicepresidenta Cristina Fernández. “Hay una relación excelente fíjese que Pablo le agradeció a Palazzo el aporte de bancarios para las ollas populares que se emplazaron en Independiente, ilustraron.

En cuanto a los mecánicos, Hugo Moyano tiene fluído diálogo con Ricardo Pignanelli. “Cotidiano y convergente en la mirada sobre lo que está pasando bajo el Covid-19 y lo que vendrá”, también expresan en Smata.

Ahora, si de beligerancia mediática se trata la última fricción a cielo abierto entre los Moyano y la CGT, tuvo lugar cuando los transportistas fustigaron el acuerdo con la UIA y avisaron que “no aceptan rebaja salarial alguna”. Carlos Acuña no dudó´para acusarlos de “tirar piedras desde la esquina” y “haber sido chupamedias de Kirchner marcando la cancha paritaria con sus acuerdos tempraneros”.

No es secreto que en  Azopardo mensuran a Camioneros como “aislados” y hace flamear su línea directa con la Casa Rosada. Los Moyano consideran que ellos tienen atención preferencial en Balcarce 50, “elogios públicos de Alberto (Fernández)” y que los motiva “lograr el recambio de un consejo directivo que está en manos de sindicatos unipersonalistas”.

El Gobierno mientras tanto, con abundancia de urgencias por el coronavirus dejará a ambas falanges continuar con sus rencillas y después "se verá".

Críticas al acuerdo de reducción salarial

Otras voces también critican a la CGT y su pacto con la UIA, como Héctor Amichetti (Federación Gráfica) y uno de los titulares de la Corriente Federal (CFT). "Reducir el ingreso genera mayor recesión en toda la economía", dijo sobre la garantía del 75% de sueldo para suspendidos. Amichetti también exigió un “diálogo más amplio con todos los sectores”.

Marcelo Peretta, jefe del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos (Safyb) también apuntó al pacto salarial en emergencia. “Lo que los trabajadores necesitan es cobrar el 100% de sus salarios, también volver a la actividad cumpliendo todos los protocolos sanitarios que amerita el Covid-19. Ahora la CGT no consulta a muchas organizaciones del movimiento obrero para definiciones tan importantes, es para lamentar y  corregir esa tesitura”. Sobre la posibilidad de que Pablo Moyano asuma en agosto como titular de Azopardo el titular del Safyb dijo que respalda esa alternativa.

El adelantado pro Moyano

El docente Miguel Díaz fue el portavoz de “Pablo Moyano, conducción CGT”  cuando finalizaba el mandato de Cristina, incluso cuando otros colegas gremiales prefirieron “esperar” la definición electoral que llevó a Maurico Macri a la Presidencia. En Udocba recuerdan que el adjunto de Camioneros le agradeció a Díaz su “aval y lealtad”. La historia conocida es que el triunvirato asumió entre miradas suspicaces y se “soportó en convivencia forzada” hasta 2018 y post reforma previsional pasó a ser binomio, por la renuncia de Juan Carlos Schmid.

Hugo Moyano le admitió a este diario por aquellos días que “no era todavía el tiempo” de que su hijo ocupara el mando cegetista. Lo dijo antes de su retorno combativo para el #21F. Corría 2018 y el “sindicalismo opositor” copó las avenidas 9 de Julio y Belgrano, estuvieron la CFT, piqueteros y las CTA con voces representativas y el cierre del acto en la voz del Camionero.

Ya en 2020 el moyanismo asumió reconciliaciones como las que selló con el taxista Omar Viviani y sus puertas cerradas para algunos otrora confiables, por citar un caso los Panaderos de Abel Frutos que se reunieron con el todavía ministro de Trabajo Jorge Triaca, en simultáneo a que el #21F llevaba sus críticas en alto tono y a pocas cuadras del Obelisco.

“De eso no hay retorno”, reseñaron desde Camioneros y pulsando F5 bajo pandemia remarcan su acción social para proteger a desocupados de todos los ámbitos. También pasan revista que Pablo logró relevancia internacional en la IFT como que Hugo Antonio (h) se destaca “cada vez más avezado en la áspera superficie del ámbito laboral sindical”.  Y acotan “tenemos cuadros y estrategia para hacernos cargo de los desafíos de la crisis y lo que vendrá”.