La intensidad de los vientos del huracán Dorian bajó a 175 km/h, equivalente a la categoría 2 en la escala Saffir-Simpson, aunque su tamaño aumentó en las últimas horas, informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de los Estados Unidos. Los últimos boletines del NHC trajeron alivio a los habitantes del sur de la península de Florida, al confirmarse que no está en la mira del huracán Dorian, que avanza lentamente hacia el noroeste con vientos de categoría 2, se retiraron la mayoría de las medidas preventivas que estuvieron vigentes durante el fin de semana y regresa lentamente a la normalidad.

Sin embargo, todavía preocupan a los de la zona central de Florida, que sentirá los efectos de Dorian cuando a partir de esta noche empiece a desplazarse cerca de la costa, así como a los residentes en el litoral de Georgia y las dos Carolinas, que se encuentran también en estado de emergencia, indicó la agencia Efe.

En Miami, se reanudó la actividad en las oficinas privadas y en negocios. Mientras que las escuelas públicas reabrirán mañana, al igual que la mayoría de las privadas, las universidades y las oficinas del Estado. El aeropuerto internacional de Miami permaneció activo en todo momento, mientras que el de Fort Lauderdale, tiene previsto reanudar sus operaciones este martes y el de West Palm Beach continúa sin operaciones hasta nuevo aviso.

Los puertos Everglades, en Fort Lauderdale, y Miami están inoperativos desde el domingo por decisión de la Guardia Costera. El alcalde del condado Miami-Dade, Carlos Giménez, anunció una rápida ayuda para "nuestros vecinos los bahameños" y diversas instituciones públicas y privadas iniciaron recolección de alimentos no perecederos, agua embotellada, medicamentos, artículos de aseo, pilas y linternas y otros materiales, así como de donaciones.

Sobre la trayectoria del huracán, el boletín del NHC indica que este miércoles rolará hacia el norte, mientras avanza en paralelo a la costa de Florida y antes de amenazar el litoral de los estados de Georgia y Carolina del Sur ese día y el de Carolina del Norte el jueves.

A pesar de esta pérdida de intensidad, el huracán está ampliando su zona de peligro, pues sus vientos huracanados se extienden hasta 60 millas (95 km) desde su centro y mientras continúa su lento avance hacia el norte, Dorian seguirá castigando el norte de Bahamas, región que devastó y dejó un saldo provisional de 5 muertos y varios desaparecidos.

Junto a los vientos, el mayor peligro que supone el ciclón es el aumento del nivel del mar. En la costa de Florida, los expertos del NHC anticipan subidas de hasta 2,1 metros en algunas zonas, que también sufrirán el embate de las poderosas olas que genera.