CONSUMO

El 48% de los argentinos utiliza ahorros para gastos diarios

La incertidumbre económica lleva a casi la mitad de los hogares argentinos a consumir ahorros para gastos cotidianos, en un contexto de reducción del poder de compra.

La situación económica actual afecta de manera directa los hábitos de consumo en Argentina, donde, según un estudio reciente de Moiguer Consultores, el 48% de los argentinos utiliza ahorros para cubrir sus gastos del día a día

El informe, correspondiente al tercer trimestre de 2024, también revela que un 76% de los encuestados experimenta altos niveles de estrés a fin de mes, debido a la necesidad de aprovechar ofertas, reintegros y promociones para equilibrar sus finanzas personales. 

Estrategias de ahorro: marcas propias, descuentos y medios de pago alternativos

El estudio de Moiguer analiza cómo las familias modifican sus métodos de compra para hacer rendir el dinero, señalando que el 72% recurre a distintos medios de pago para obtener descuentos. Esto incluye tarjetas de crédito, débito y billeteras virtuales, herramientas fundamentales para acceder a beneficios promocionales en un contexto donde las marcas más económicas y los productos de marca propia de supermercados ganan relevancia.

En detalle, los encuestados indicaron que sus estrategias de compra son variadas: 

  • el 47% opta por marcas más baratas
  • el 44% utiliza descuentos y promociones en supermercados
  • y el 42% aprovecha las rebajas ofrecidas a través de medios de pago digitales
  • La búsqueda de precio también se extiende a la comparación entre locales: un 36% compra en distintos comercios para seleccionar el precio más bajo, y el 26% llega incluso a mayoristas para conseguir costos más accesibles en productos de consumo masivo.
Cambios en la alimentación: el pollo como sustituto del asado

Uno de los sectores más afectados por la necesidad de reducir gastos es el de la alimentación. El estudio destaca que el consumo de carne, especialmente el asado, disminuyó considerablemente, seguido por alimentos de alto costo como snacks, postres y helados. Un 83% de los hogares declara haber dejado de comprar al menos un producto de su canasta básica, lo que demuestra la magnitud del ajuste en el consumo doméstico.

Para adaptarse a esta realidad, los consumidores priorizan productos más económicos, como pollo en lugar de carne, aceites de menor precio, frutas y verduras de temporada, y alimentos básicos como arroz, polenta y pastas

Optimismo reducido: la mayoría percibe una capacidad de compra deteriorada

A nivel general, las percepciones sobre la economía y el consumo reflejan una falta de optimismo. Casi la mitad de los hogares encuestados sostiene que su poder adquisitivo ha empeorado respecto al año anterior, y solo el 11% se muestra optimista sobre la situación económica. La falta de expectativas positivas, combinada con la baja capacidad de ahorro, afecta las decisiones de consumo de manera directa, limitando las opciones de los sectores más vulnerables.

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