El escritor, traductor y editor Juan Forn, autor de títulos como "Frivolidad", "María Domecq" y "Nadar de noche" falleció hoy a los 61 años en la localidad balnearia de Mar de las Pampas tras sufrir un infarto, según confirmaron desde su círculo familiar.

Escritor, traductor, editor, fundador del Suplemento Radar, columnista de Página/12 y actualmente director de la colección Rara Avis de editorial Tusquets, Forn se convirtió en un nombre insoslayable de la literatura argentina con su novela "Corazones cautivos más arriba" (1987), aunque su consagración llegó cuatro años más tarde con la antología de relatos "Nadar de noche".

El adiós en redes a un emblema de la literatura

Colegas, amigos, conocidos y amantes de la literatura compartieron un mensaje de despedida y acompañamiento a la familia de Forn, quien pisó fuerte y dejó huella en la escritura argentina. 

"Con profunda tristeza lamentamos la muerte del gran escritor argentino, Juan Forn. Dejó una gran marca en la literatura argentina y en cada uno de sus lectores. Acompañamos a su familia y amigos en este doloroso momento", publicó en Twitter el Ministerio de Cultura de la Nación. 

Tusquets y Grupo Planeta, el sello editorial en el que Forn trabajaba, también compartió un mensaje de adiós y lamentaron el fallecimiento del escritor. "En su celebrada obra, Forn se sumergió en los rincones más insospechados de la literatura, el arte y la ciencia, en busca de las claves que definieron ese tiempo de vanguardias y catástrofes", escribieron. 
 
 

El dibujante y escritor Liniers, expresó en su cuenta de Twitter: "Que tristeza enterarme de la muerte de Juan Forn. Un escritor genial y mi primer editor en un diario (suplemento Radar-@pagina12). Un abrazo a sus amigos y familia. Gracias, Juan"

En el ámbito político, Myriam Bregman, Daniel Filmus y Gabriela Cerruti fueron algunos de los que despidieron al escritor. 
 

La historia de Juan Forn

Juan Forn nació el 5 de noviembre de 1959, en Buenos Aires. De niño veraneaba con sus padres y su familia en La Cumbre, Córdoba. Alguna vez contó que fue un niño retraído, que leía cómics todo el día, y que su madre era muy sobreprotectora con él.

En los 90, Forn se convirtió junto a Rodrigo Fresán en emblema de una nueva generación que vino a romper con los estereotipos asociados a lo que "debía ser" el escritor en la Argentina.

En ese entonces, se dedicó a renovar las narrativas de las editoriales Emecé y Planeta, a la vez que se destacaba con novelas propias como "Frivolidad" y "Puras mentiras" e iba elaborando el material de uno de sus grandes libros de la década siguiente: "María Domecq".

Creó el suplemento Radar y su trabajo allí duró seis años. Luego, decidió cambiar de vida cuando tras una reunión de amigos tuvieron que intenarlo y permaneció horas en coma. 

Tras ese episodio, decidió dejar de vivir en la Ciudad de Buenos Aires y se instaló con su mujer en Villa Gesell. Hace un tiempo decidió donar dos mil ejemplares de su colección personal de libros para la Biblioteca Popular de esa localidad y quedarse solo con los de sus escritores favoritos, o los que pensaba releer.

Poco después, en la biblioteca Rafael Obligado le ofrecieron un espacio para brindar las charlas que después se convertirían en notas para Radar y, más adelante, en las contratapas sobre historias de autores o personalidades del Siglo XX que Página/12 publicó cada viernes durante ocho años.