Entre los múltiples encantos que posee Buenos Aires, uno de los más codiciados es su gastronomía. Tan es así, que varios de los mandatarios que visitaron la ciudad decidieron salir a probar todo tipo de comidas.

Existen pocas cosas tan argentinas como el asado, y Angela Merkel lo sabe. La canciller alemana visitó la reconocida parrilla de Palermo, Don Julio. Allí degustó cortes típicos argentinos y se retiró pasadas las 21.30, bajo la curiosa mirada de una multitud que se reunió en la esquina del local.

Ella no fue la única que visitó el clásico restaurante. El primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, hizo el tour gastronómico más completo. Con un gran operativo de seguridad, comió en Don Julio, visitó el Mercado de San Telmo -donde visitó un bar llamado La Licorería- y terminó comiendo en otra reconocida parrilla de Palermo, La Cabrera.

El excéntrico príncipe saudita Mohammed bin Salman también quiso probar los famosos cortes de La Cabrera, pero fiel a su estilo, el heredero decidió contratar al chef Gastón Riveira para que le cocine en la embajada. "Me sacaron el teléfono y me metieron dentro de la cocina. Tenía dos o tres personas mirando lo que hacía y cada plato que salía lo probaban y lo etiquetaban", comentó el dueño del restaurante a radio Mitre.

El asado no estuvo sólo en Palermo, Puerto Madero también fue sede de varias comidas de élite. Tanto el presidente francés Emmanuel Macron, como su entonces par mexicano Enrique Peña Nieto y el primer ministro italiano Giuseppe Conte visitaron la parrilla Cabañas Las Lilas.

El matrimonio Macron y la comitiva francesa cenaron en el salón VIP del restaurante. Allí degustaron un menú creado especialmente para la ocasión: empanadas, ensaladas y ojo de bife, entre otros.

Por otro lado, el italiano almorzó con una comitiva más pequeña en el mismo local, donde además de probar el ojo de bife decidieron pedir un corte más especial, la entraña.

El por entonces presidente mexicano -ayer asumió el nuevo mandatario Andrés Manuel López Obrador- visitó el local junto a sus hijas y parte de la comitiva, y degustó un medallón de lomo.

Pero no todo es carne y barrios turísticos. El carismático primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, decidió visitar un sitio algo más hipster y trendy. Anafe BA puede que sea el local menos reconocido de la lista. Ubicado en un octavo piso con vista al Mercado de las Pulgas, este restaurante a puertas cerradas recibió al mandatario y a Sophie, su esposa, tras el cierre de la Cumbre.

No sólo los extranjeros se deleitaron con los sabores porteños. La actual reina de Holanda, Máxima Zorreguieta, aprovechó el viaje para visitar familia y amigos en Buenos Aires. Según trascendió, la argentina se hizo un rato para comer sushi en el exclusivo local de Dashi en Palermo. Además, varias fotos en las redes sociales mostraron como, luego de la gala en el Colón, la reina tomó un helado en el local que la cadena Freddo posee frente al Jardín Japonés.