Comerciantes, emprendedores turísticos y funcionarios de las comunas de la comarca andina del Chubut, discrepan sobre las medidas que tomó el gobierno provincial para mitigar los efectos del brote de hantavirus que tiene como epicentro a Epuyén y cuyas consecuencias temen que se traslade al turismo que está en plena temporada.

Frente al brote que se cobró 6 vidas y con 23 casos confirmados, el gobierno del Chubut anunció la suspensión de las fiestas populares que incluyen recitales y eventos al aire libre como la "Fiesta de la Fruta Fina" en El Hoyo, la "Fiesta del Asado" en Cholila, la "Fiesta del Tren a Vapor" en El Maitén y la "Fiesta del Bosque" en Lago Puelo, a la que se sumó la Fiesta del Artesano en Epuyén.

La primera intendencia en reaccionar frente a la medida que según las autoridades sanitarias "tiene un fin preventivo para evitar la propagación del virus", fue la municipalidad de Lago Puelo, cuyo intendente Raúl Ibarra anunció que "se tomarán todas las precauciones pero la Fiesta del Bosque y su entorno se realizará normalmente".

Por su parte, la delegada en Esquel de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), Lilia Kinsella reconoció que "hay amigos que nos eligieron como destino que llaman preocupados para saber cuál es la situación real y cambian el temor que tienen cuando le aportamos información y datos reales, porque una cosa es prevenir y otra causar terror".

El productor cervecero Pol Wisman, de El Hoyo, coincidió: "queremos estar bien informados porque nuestra vida siguió con normalidad. Nadie nos vino a alertar, sigue habiendo reuniones, fiestas, el fin de semana se celebró la Fiesta de las Colectividades. Esto se está manejando mediáticamente de manera muy irresponsable", dijo a BAE Negocios. "El impacto de la suspensión de la fiesta puede ser letal para la temporada", agregó.