Libros para regalar en Navidad y Año Nuevo: historias que acompañan más allá de las Fiestas
Hay para todas las edades y todos lo bolsillos. También abordan distintas temáticas y siempre abren puertas.
La temporada de Fiestas de Navidad y Fin de Año es una oportunidad para reencontrarse con los libros. "Un libro no se agota cuando se abre el paquete. Un juguete entusiasma mucho el 25 a la mañana, pero a veces dura lo que dura la novedad. En cambio, un libro acompaña: se hojea, se relee, se presta, se comenta en familia. Es un regalo que sigue trabajando en silencio mucho tiempo después", dice el historiador y escritor Daniel Balmaceda.
El libro Los puentes, justamente propone la celebración del poder de los libros y la lectura. Mientras Mia lee, aparecen puentes y, cuanto más lee, más fuertes se vuelven y se abre un mundo de conexiones y esperanzas. Los libros permiten viajar en el tiempo como la biografía de Cleopatra.
Otros invitan a jugar, a hablar del uso de las pantallas como Inti y el celular. En la búsqueda de equilibrar el paso del tiempo detrás de ellas.
En tanto, en Cuentos para Felipe, al protagonista le encanta que le cuenten historias de mundos fantásticos. "Quiero que los niños descubran la magia de la lectura. Si lo hacen, nunca volverán a sentirse solos ni aburridos", dijo la exitosa escritora Florencia Bonelli sobre su primer infantil.
También, a medida que se crece, se viven nuevas experiencias, se descubre el amor y también el miedo; que no todo piensan igual. Es ahí que se sale buscar respuestas a las preguntas para a entender cómo funciona el mundo. Y ahí está el gran Eduardo Galeano para ayudar con El susto de la libertad.
Otros libros abren puertas a historias fuera de lo cotidiano como Un piano para Fidel, donde el instrumento y la música son centrales.
También entender las diferencias como Espectro astronauta. El autobús amarillo que ayuda a reflexionar sobre el poder de la alegría. Y el entretenimiento asegurado con Pokémon la línea de tiempo, con cronologías y datos de las 25 temporadas del animé.
"Si el adulto se sienta a leer con ese chico, el regalo se duplica: no es solo un libro, es un momento compartido. Por eso me gusta la imagen de Papá Noel trayendo libros: entre luces, pantallas y objetos que se consumen rápido, el libro es el regalo que deja una huella más profunda, aunque ocupe menos espacio bajo el arbolito", asegura Balmaceda. Y los libros le dan la razón.

