Ola de calor: el "bloqueo Omega" dejó 40 muertos en Francia
El país alcanzó una temperatura media récord de 29,8°C y gran parte del territorio está bajo alerta roja. La emergencia afecta escuelas, hospitales y monumentos.
Francia registró este miércoles el día más caluroso desde que existen mediciones nacionales comparables, con una temperatura media de 29,8°C, y la ola de calor que atraviesa el país causó al menos 40 muertos por ahogamiento desde el 18 de junio.
El servicio meteorológico Météo-France amplió la alerta roja a 72 departamentos, cerca de tres cuartas partes del territorio francés. En numerosas ciudades las temperaturas superaron los 40°C, mientras que París alcanzó los 40,9°C, un récord para un mes de junio.
El primer ministro Sébastien Lecornu reunió nuevamente al consejo interministerial de crisis y afirmó que Francia atraviesa un episodio de "intensidad excepcional". El Gobierno activó el nivel dos del Plan Orsan, que permite reprogramar cirugías no urgentes para liberar recursos hospitalarios y reforzar los servicios de emergencia.
Escuelas cerradas y hospitales bajo presión
La ola de calor comenzó a alterar el funcionamiento cotidiano del país. 1.800 escuelas permanecen cerradas y otras 8.000 modificaron sus horarios debido a la falta de sistemas de climatización.
Las autoridades sanitarias reforzaron además la atención en hospitales y centros de urgencias ante el aumento de consultas vinculadas a las altas temperaturas.
La mayoría de las víctimas por ahogamiento fueron jóvenes que intentaron refrescarse en ríos, lagos y zonas no habilitadas para el baño. Entre los casos reportados figuran dos adolescentes fallecidos en Besançon y un joven de 17 años muerto en la región de Dordoña.
Francia aún conserva el recuerdo del verano de 2003, cuando una ola de calor provocó la muerte de 15.000 personas. Las autoridades temen que esta temporada se convierta en una de las más graves en las últimas décadas.
Monumentos y transporte afectados
El calor extremo también obligó a modificar la actividad turística. La Torre Eiffel adelantó su cierre varias horas y el Museo del Louvre redujo sus horarios de atención hasta el fin de semana.
Las altas temperaturas también afectaron el transporte ferroviario. Varias compañías cancelaron servicios por el riesgo de averías y problemas en la infraestructura.
La producción energética tampoco quedó al margen. Algunas centrales nucleares redujeron temporalmente su actividad debido a las limitaciones para obtener agua de refrigeración suficiente.
Europa también registra temperaturas récord
La ola de calor se extiende a otros países europeos. España mantiene alertas rojas por temperaturas de hasta 44°C, mientras que el Reino Unido registró su récord histórico para junio con 35,8°C.
En Italia, el Ministerio de Salud mantiene la alerta máxima en 16 ciudades, entre ellas Roma, Milán y Florencia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que Europa se calienta a una velocidad cercana al doble del promedio mundial, una tendencia que incrementa la probabilidad de nuevos episodios extremos.


