La película que vamos a recomendarle es difícil de ver, requiere que se disponga a mirar sin prejuicios y a seguir un cuento sin mirarlo. Se llama Shirin y fue realizado por el maestro iraní Abbas Kiarostami, a quien se le achaca ser "lento". Pues bien, esta película no es "lenta" aunque tenga planos larguísimos donde solo se ven rostros (entre ellos, el de Juliette Binoche). La trama es simplísima: se registran las reacciones de mujeres que están en un cine viendo la adaptación del relato melodramático iraní Shirin, que habla de un amor imposible teñido por la intolerancia y la tragedia. Es un cuento tradicional y antiguo (de paso, el lector puede buscar sus muchas adaptaciones en el cine de ese país), pero lo que le importa a Kiarostami es cómo lo que se escucha (en nuestro caso, se lee en el subtítulo) crea emociones. El suspenso está en el rostro, pero ojo que hay trucos interesantes. Gran filme mínimo. Disponible en Qubit.TV