ESTUDIO

El Bitcoin es más petróleo que oro: su huella ambiental es similar a la de la carne y el gas natural

Cada bitcoin causa un daño climático del 35% de su valor. Un futuro sostenible es cada vez más importante para ahorristas y reguladores

Si su caída estrepitosa por el "criptoinvierno" le había quitado miles de adeptos, las consecuencias que el bitcoin genera en el medio ambiente probablemente le saque algunos más. Un nuevo estudio reveló que la huella ambiental que deja la criptomoneda es similar a la de la producción de carne de vaca, petróleo y gas natural. Además de los riesgos financieros, ahora se suma el debate sobre el futuro sostenible de esos activos. 

El estudio, publicado en Scientific Reports, encontró que cada bitcoin generado en 2021 causó un daño relacionado con el clima de más de 11.300 dólares, según estimaron los investigadores. Para el cálculo, los científicos se basaron en los costos económicos de las emisiones de dióxido de carbono. Entre 2016 y 2021, los daños climáticos promedio de cada bitcoin extraído fueron del 35% de su valor de mercado, estimaron, aumentando a casi el 60% entre 2020 y 2021.

Aunque se habla del bitcoin como el "oro digital", el oro solo tiene una huella ambiental del 4%, mientras que el impacto de las criptomonedas se asemeja más al de la nafta a partir del petróleo crudo, que está en 41%; la producción de carne de res; hoy en 33%, y el uso de gas natural para generar electricidad, actualmente 46%

El Bitcoin no es tan parecido al "oro digital" como se lo denomina

En total, los daños climáticos globales de bitcoin entre 2016 y 2021 se estiman en 12.000 millones de dólares, dijeron los investigadores, y las emisiones de carbono se han multiplicado por 126 durante ese tiempo, reportó Forbes.

El impacto del bitcoin, clave para su futuro

La discusión por el futuro sostenible de las criptomonedas es cada vez más importante para el sector. La minería de bitcoin, que implica un proceso informático de uso intensivo de energía, ya consume más energía que Argentina: "La red Bitcoin consume 121,36 TWh mientras que consumo de la Argentina es de 121 TWh, ubicándose en el puesto 31° del ranking mundial de utilización de la energía", informó la Universidad de Cambridge en su Índice de Consumo de Electricidad de Cambridge Bitcoin (CBECI por sus siglas en inglés).

La sostenibilidad se convirtió en un objetivo para los reguladores de todo el mundo y China, que anteriormente dominaba el sector, dejó a los mineros sin nada en 2021, cuando tomó medidas enérgicas contra la industria, en parte por razones ambientales.

 

 

El magnate Elon Musk tuvo, históricamente, una influencia muy grande en el precio de la criptomoneda. Su apoyo a bitcoin hizo que su precio se disparara, pero cualquier declaración en contra lo hacía derrumbarse. Así pasó cuando se expresó a favor de Dogecoin, y también sucedió cuando dejó de aceptar la moneda virtual para su automotriz, Tesla, por sus consecuencias ambientales. “Estamos preocupados por el rápido incremento en el uso de combustible fósil destinado a la minería y transacciones con bitcoins”, había declarado.

Hay alternativas. Ethereum, la cadena de bloques que sustenta vastas franjas del ecosistema criptográfico y el éter, la segunda criptomoneda más grande, cambió recientemente a este sistema más sostenible, una empresa masiva denominada "Merge". Forbes estimó que es posible que el ecosistema de bitcoin experimente un cambio similar en el futuro y otros están tratando de hacer que la industria sea más limpia mediante el uso de energía más verde para la minería.

¿Por qué Bitcoin consume tanta energía? 

En el caso de la red Bitcoin, la minería para conseguir la moneda criptográfica se basa en un algoritmo de prueba de trabajo, y para recibir el pago por extraer un bloque, se debe ser el primer usuario en generar dicha prueba de trabajo

De esta manera, a los mineros se les pide que gasten recursos computacionales en adivinar un código a cambio del pago mientras que a su vez cumplen la función de validar las transacciones entre los usuarios de la moneda. 

El problema es que sólo el primer usuario que genera la prueba de trabajo es recompensado con la moneda, es una carrera competitiva en la que dominan aquellos usuarios con el equipo de mayor potencia.

El minado de Bitcoin tiene graves consecuencias ambientales

Por lo tanto, para llegar a ser el primero en lograr la prueba de trabajo para cada bloque, es necesario tener un equipo potente trabajando al máximo de sus posibilidades, algo que genera mucho calor. Esto ya es un problema en sí mismo, ya que las máquinas sobrecalentadas generalmente fallan más rápido, pero al mismo tiempo calientan el espacio circundante.

Para crear un entorno ideal se necesita un sistema de refrigeración ambiental, lo que requeriría alquilar o comprar un espacio informático especialmente diseñado o una sala de servidores.

Sin embargo, a medida que la minería de Bitcoin se volvió más difícil, esto benefició a quienes poseen un respaldo financiero significativo, es decir, aquellos que pueden realizar una gran inversión inicial. Dando como resultado, la creación enormes “granjas” de bitcoins en diferentes partes del mundo, principalmente China. 

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