Las Instituciones Financieras que adquieren - por cuenta de sus clientes - acciones y valores que generan renta de fuente norteamericana (sujetos a normativa de Intermediarios Calificados/Capitulo 3 del Código de Rentas Norteamericano) y que se encuentran regidos por FATCA (Capítulo 4 del Código de Rentas Norteamericano), deben adoptar hasta Abril 2022 diferentes medidas frente a los nuevos formularios W8 emitidos en octubre pasado por el Fisco norteamericano (versión Octubre 2021).

 

Los formularios W-8 para Intermediarios y FATCA

Por lo general, la renta de fuente norteamericana de ingreso fijo, determinable, anual o periódico (“FDAP” por sus siglas en ingles), se encuentra sujeta a retención en la fuente. Esa renta incluye por ejemplo los intereses de bonos norteamericanos, dividendos de compañías norteamericanas, entre otros.

A los fines del régimen de Intermediarios Calificados, un agente de retención en Estados Unidos, debe retener el 30% del pago de la renta FDAP, a menos que pueda asociar de manera indubitable el pago con la documentación que acredite que el beneficiario es una persona estadounidense o una persona extranjera sujeta a una alícuota reducida bajo Convenio o exenta de retención. Asimismo, a los fines de FATCA el agente de retención debe retener el 30% de la renta pagada a una Institución Financiera no Participante, a una a una entidad extranjera no financiera no exceptuada que no revela sus propietarios estadounidenses sustanciales, ylos pagos realizados a los titulares de cuentas recalcitrantes.

Esta identificación de los beneficiarios y el carácter que revisten a los fines fiscales se efectúa mediante los formularios W-8. Si un formulario no resulta válido, el beneficiario no puede ser identificado de acuerdo a los lineamientos que marca la normativa y por lo tanto el agente de retención en Estados Unidos debe aplicar una retención del 30%. Ello implica, por ejemplo, que renta norteamericana que puede encontrarse exenta, como son los intereses de portafolio, pueda pasar a encontrarse gravada con una alícuota del 30%.

Si existe un cambio en las circunstancias que haga que cualquier información en el formulario W-8 enviado sea incorrecta, debe notificarse al agente de retención dentro de los 30 días posteriores y presentarse un nuevo Formulario W-8 modificado.

Asimismo, no basta solo con solicitar el formulario; el mismo debe ser “validado” por la Institución Financiera. En este sentido, cuando una Institución Financiera recibe un Formulario W-8 completado, debe revisarlo para verificar que se encuentre completo y sea preciso con respecto a las reclamaciones realizadas en el formulario. En general, puede confiar en las certificaciones proporcionadas en el formulario a menos que tenga conocimiento real o razones suficientes (de acuerdo a un buen hombre de negocios) para saber que la información no es confiable o incorrecta. Si sabe o tiene motivos para saber que alguna información no es confiable o incorrecta, debe requerir un nuevo Formulario W-8.

Muchas Instituciones Financieras (principalmente ubicadas en jurisdicciones donde el idioma ingles no es la lengua principal) desarrollan y usan sus propios Formulario W-8 (llamados formularios sustitutos) para los propósitos de los capítulos 3 y 4.Para ser válidos, su contenido debe ser sustancialmente similar al Formulario W-8 oficial, cumplir con ciertos requisitos, e incluir una firma bajo declaración de pena de perjurio idéntica a la indicada en el formulario oficial.

 

Transición entre las versiones de los Formularios

 

Generalmente, un Formulario W-8 es válido desde la fecha en que se firmó hasta el último día del tercer año calendario siguiente (completo), a menos que exista un cambio en las circunstancias que conlleve a que la información en el formulario sea considerada incorrecta. Por ejemplo, un formulario W-8BEN (utilizado para identificar a las personas físicas) firmado el 30 de septiembre de 2018, generalmente sigue siendo válido hasta el 31 de diciembre de 2021.

La normativa establece que si el IRS emite una versión actualizada de un formulario W-8 (tal como sucede con la versión octubre 2021), las Instituciones Financieras pueden aceptar la versión anterior del formulario hasta el último día de los seis meses completos posteriores a la fecha de revisión que se muestra en el formulario. Ello implica que a partir de Mayo 2022 las Instituciones Financieras deben requerir indefectiblemente la versión 2021 de los formularios W-8 en las aperturas de sus cuentas.

Sin lugar a dudas, las Instituciones Financieras deberían inmediatamente revisar los cambios introducidos en los distintos formularios W-8 para evaluar el impacto que ellos tienen en sus negocios y adaptar los sistemas a los nuevos requisitos introducidos. Asimismo, deberían modificar sus procesos de aceptación de clientes; la fecha a partir de la cual requerirán las nuevas versiones de formularios; actualizar los formularios sustitutos en la medida en que se utilicen en su organización.

Por último, esas Instituciones Financieras deberán también completar sus propios formularios (bajo la versión 2021) y remitírselos a los Custodios e Instituciones Financieras con los que trabajan a los fines de su propia identificación.

 

Palabras Finales

 

Los Oficiales de Cumplimiento y departamentos de compliance de las Instituciones Financieras deberían tomar medidas de manera inmediata a fin de aplicar los nuevos formularios y cambios introducidos por el IRS. Ello implica un gran cúmulo de tareas que van desde la comunicación de los nuevos formularios a las distintas áreas de la institución, la modificación de los formularios sustitutos, la adaptación de los procesos internos, la solicitud de estos nuevos formularios a los clientes existentes y a los nuevos, entre otras.

Algunas instituciones financieras, optan por lanzar un proyecto requiriendo estos nuevos formularios a todos sus clientes, independientemente de la vigencia que mantengan cada uno de los formularios presentado por esos clientes. De esta manera logran unificar los vencimientos y evitan distintas fechas de vencimiento de cada uno de los formularios presentados. Para estas tareas, y por el cúmulo de trabajo que ello conlleva resulta de suma utilidad sistemas informáticos que permiten la remisión electrónica de los formularios, recepción y procesos de validación de los mismos en el mismo sistema.

Sin dudas los próximos meses conllevan un gran número de tareas para los departamentos de compliance de las Instituciones Financieras.

 

Daniel Domínguez es abogado. LLM en Tributación Internacional (U.de Florida)

Arturo Capellano es Contador Público. Magister en Derecho Tributario (U. Austral)