Buenos Aires se afianza como centro audiovisual de relevancia mundial: anunciaron que será sede del prestigioso Festival Lumière
El Festival Lumière llegará a CABA en 2027 como un hito en la historia cultural nacional y tiende un puente inédito entre Lyon y la capital porteña
El Jefe de Gobierno, Jorge Macri; anunció que Thierry Frémaux, director del Institut Lumière, y Gabriela Ricardes, ministra de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, sellaron una alianza que convierte a la capital argentina en el epicentro latinoamericano del cine de patrimonio.
El Festival Lumière, uno de los eventos más prestigiosos del mundo dedicados a la preservación y la celebración del séptimo arte, llegará por primera vez a Buenos Aires en febrero de 2027. El anuncio, fruto de una alianza estratégica entre Thierry Frémaux -director del Institut Lumière- y Gabriela Ricardes -ministra de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires-, marca un hito en la historia cultural de la capital argentina y tiende un puente inédito entre Lyon -cuna del cinematógrafo- y la capital porteña.
Desde Buenos Aires, Jorge Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad, destacó: "Nos llena de orgullo anunciar que en 2027 Buenos Aires será sede del prestigioso Festival Lumière, uno de los eventos más importantes del mundo dedicados al cine y su patrimonio. Gracias a la alianza con Thierry Frémaux, la Ciudad se consolida como una capital cultural de relevancia internacional. Creemos profundamente que invertir en Cultura es apostar al trabajo, a la creatividad, a la innovación y a la identidad de una ciudad que quiere seguir siendo protagonista en el mundo."
"Buenos Aires no es cualquier ciudad para recibir un festival como el Lumière, es la ciudad donde se inventó una forma de mirar, de contar historias, de usar la cámara como un instrumento de verdad. Y fue además la primera ciudad de América Latina en tener una proyección pública, en julio de 1896, apenas seis meses después de su presentación pública en París. Traer 130 años después un festival de esta envergadura a Buenos Aires es decirle al mundo que no solo producimos cine, sino que lo preservamos, lo estudiamos, lo honramos. Es colocar a la ciudad en el mapa de los grandes festivales cinematográficos globales", destacó Gabriela Ricardes, que además mantuvo en Cannes encuentros de trabajo con Frémaux y con Maelle Arnaud, directora de programación del Festival Lumière.
Durante una visita a Buenos Aires, en el marco de la Semana de Cine de Cannes, Frémaux había destacado que "el cine argentino importa mucho a nivel mundial" y reafirmado su interés en continuar fortaleciendo los vínculos con la escena audiovisual local. Ese diálogo con la Ciudad encuentra ahora una nueva proyección con la llegada del Festival Lumière a la Argentina.
La elección de Buenos Aires como sede responde a una verdad que los porteños conocen muy bien: aquí el cine se vive como una pasión de primer orden. Pocas ciudades de América Latina cuentan con una tradición cinematográfica tan arraigada, y con la llegada del festival, Buenos Aires se integra formalmente al circuito de la élite mundial de la restauración y el patrimonio fílmico, un espacio reservado a las grandes capitales del pensamiento y la estética cinematográfica global.
En esa tradición, el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken ocupa un lugar central. Referente latinoamericano en la conservación del patrimonio audiovisual, la institución porteña resguarda un acervo invaluable de películas, guiones, afiches y objetos que narran la historia del cine nacional e internacional, y lleva adelante una tarea sostenida de recuperación, restauración y puesta en valor de obras que, de otro modo, se habrían perdido para siempre. Su trabajo alcanzó resonancia mundial en 2008, cuando en sus archivos apareció una copia casi completa de Metrópolis, la obra maestra de Fritz Lang que el mundo creía perdida desde 1927. Aquel hallazgo -considerado uno de los acontecimientos más importantes de la historia reciente del cine- confirmó a Buenos Aires como una plaza clave para la preservación del séptimo arte y cimentó, desde hace décadas, el vínculo cultural que hoy la conecta con el Institut Lumière.
Para el mundo del cine, el Festival Lumière representa lo máximo en la preservación y la apreciación del arte. Que Thierry Frémaux haya elegido a Buenos Aires como primera sede latinoamericana es una validación del lugar que ocupa la ciudad en el mapa cultural internacional. La gestión compartida entre Frémaux y la ministra Ricardes permitirá que el público argentino acceda a la excelencia que caracteriza al festival y reafirma el compromiso de la Ciudad con la preservación y la difusión del mejor cine de todos los tiempos.
Creado en Lyon en 2009 por el propio Frémaux, el Festival Lumière es reconocido internacionalmente como la cita más importante dedicada al cine clásico y a la puesta en valor del patrimonio audiovisual. Su desembarco en Buenos Aires no constituye solo una noticia cultural de primer orden: representa la consolidación de la ciudad como una de las grandes capitales del cine a nivel global.
Con esta alianza, Buenos Aires estrecha lazos con una de las capitales europeas del séptimo arte y se prepara para vivir, en febrero de 2027, un encuentro histórico que celebrará la memoria, la belleza y el futuro del cine.

