El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, aseguró que en la Argentina “se puede bajar la inflación”. Desde Israel, donde viajó para estudiar la doctrina de shock que permitió revertir una hiperinflación hace treinta años, descartó "consensos" con la gestión de Alberto Fernández y ratificó que hay que fijar "un rumbo claro" para desacelerar la suba de precios. 

Larreta afirmó que no hay acuerdo posible con el gobierno encabezado por Alberto Fernández y Cristina Kirchner. “Lo veo muy difícil, son los que tienen que liderar y no han mostrado ninguna predisposición”, sostuvo en Radio Mitre. 

“Se puede bajar la inflación, ninguna economía del mundo funciona con estos niveles de inflación”, expresó Larreta, al tiempo que agregó que los argentinos no se tienen “que acostumbrar”. “Hay que fijar un rumbo claro desde el primer día; eso no significa que va a bajar de 500 a 0%, pero es una idea. Hay que tomar el ejemplo de Israel, que bajó la inflación, al principio rápido y después más lento”, añadió.

En la misma línea, el alcalde porteño destacó: Israel es el ejemplo de que es posible tener un ecosistema innovador, tecnológico y emprendedor cuando se cuenta con un Estado que apoya y acompaña al sector privado. Tenemos un talento humano inigualable y un ecosistema emprendedor que, aún con todas las trabas, apuesta a la innovación y generación de trabajo". 

Horacio Rodríguez Larreta en el Muro de los Lamentos, Jerusalén

Además, el exinterventor del Pami se refirió a su relación actual con el gobierno nacional: “Al principio creí en la necesidad de consensuar y coordinar todo lo que tenía que ver con el Covid, hasta que un día vinieron y me cerraron las escuelas de prepo, y dije ‘basta, se acabó'; me planté, mantuvimos las escuelas abiertas, y el tiempo me dio la razón, porque no hubo más contagios por eso. Desde ahí no hubo consensos con nada”.

Por último, reafirmó: “Con este Gobierno no me pondría de acuerdo, no con las cosas que están haciendo, pero sí con muchos otros”. 

El plan anti-inflacionario de Larreta

El viaje a Israel del alcalde porteño estuvo centrado en reuniones con dirigentes que "lograron estabilizar la economía de esa nación desde los años '80". Larreta se reunió con Manuel Trajtenberg, director ejecutivo del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional y exjefe del Consejo Económico Nacional de Israel.

Trajtenberg señaló que en los 80 los israelíes se habían convencido de que la alta inflación era un problema sin solución, con el que debían acostumbrarse a convivir, por lo que "la credibilidad en el plan fue central" para romper con la inercia instalada. 

El plan de estabilización incluyó elementos ortodoxos y heterodoxos, como la reducción del déficit fiscal y de la emisión monetaria, el congelamiento del tipo de cambio y controles de precios. También contó con acuerdos de precios y salarios; mayor margen de maniobra para el Banco Central para determinar las tasas de interés y la política cambiaria, junto con una prohibición de la emisión "para financiar déficits fiscales".

" Israel tenía una inflación promedio del 500% anual y en 1985, el entonces gobierno de coalición de los partidos Laborista y Likud aplicó un plan de shock y logró reducir la inflación al 20% en la década del '90, para llegar gradualmente a un promedio del 1% al 3%", informaron desde el gobierno porteño en un comunicado. 

" Israel nos demuestra que para bajar la inflación es necesario un plan apoyado por una gran coalición", señaló Rodríguez Larreta desde Jerusalén. Resta saber si, de concretarse la idea para ampliar la coalición de Juntos por el Cambio, la búsqueda sería desde los sectores más "dialoguistas" (como el peronismo no kirchnerista, por ejemplo), o entre espacios más radicalizados, en este caso, representados por los liberales o "libertarios".