La Justicia de Estados Unidos falló a favor de YPF en el caso de su subsidiaria Maxus Energy Corporation, en el juicio que afronta la petrolera a raíz de una denuncia por contaminación del río Passaic, en el Estado de Nueva Jersey, de hace más de 40 años. El juicio continúa pero la petrolera argentina evitó un pago de, por lo menos, 14 millones de dólares. 

La Corte de Delaware falla a favor de YPF en caso Maxus Energy. Opina que no es posible responder todos los argumentos en este momento y manda el caso a juicio. De esta manera, YPF y Repsol evitan el pago de USD 712 millones y la responsabilidad de daños ambientales por USD 14.000 millones. La definición del caso se extiende al menos de 12 a 24 meses”, explicó Sebastián Maril, consultor de Latam Advisors, quien sigue de cerca las demandas contra YPF.

Se trata de una firma que YPF compró en los años 90', bajo la gestión de José Estenssoro, dos décadas después del momento en el que radica la denuncia. El fallo dispone que el caso deberá ir a juicio, al igual que lo había solicitado la compañía argentina, al argumentar que no tiene responsabilidad alguna con el episodio de contaminación.

"La Corte denegó en su totalidad los pedidos del demandante para que se resuelvan ciertos puntos importantes del juicio en forma sumaria, incluyendo la teoría de daños que proponía (el causante)", precisaron fuentes de la compañía a Télam.

La historia del juicio

Al momento de la compra por parte de YPF, Maxus percibía un juicio por daños ecológicos de las décadas del 60' y del 70', en relación a algunas actividades industriales que habrían afectado al río Passaic. La demanda que no fue resuelta al momento de la operación y se extendió a lo largo del tiempo. 

La causa es por una vieja denuncia denuncia de contaminación en el río Passaic

Los damnificados de aquella contaminación aceleraron la causa en los últimos años y, como parte del proceso, llegaron a plantear un pago por US$ 14.000 millones que debería afrontar la petrolera nacional "en concepto de reparación". 

En el juicio, el tribunal de instancia determinará en el juicio la cuantía de los daños y perjuicios que YPF y Repsol deban responder, si los hubiere, causados por una "conducta inequitativa" alegada que aún se deberá probar.

El proceso de quiebra

En junio de 2016, YPF puso en marcha el proceso de quiebra o concurso preventivo de la subsidiaria Maxus Energy Corporation en Estados Unidos. Por aquel entonces, un acuerdo preveía el pago de 193 millones de dólares, destinados a resolver los eventuales reclamos por las operaciones que llevó a cabo la subsidiaria adquirida durante el gobierno de Carlos Menem. 

Los activos de Maxus representaban menos del 1% de la producción de la petrolera argentina, y por entonces aseguraban que el pasivo ambiental de la empresa estadounidense “no tendría un efecto adverso sobre los resultados operativos consolidados de YPF o su situación financiera”, según manifestaron en un comunicado a la Bolsa de Comercio porteña.

En su columna semanal en BAE Negocios, Alejandro Bercovich adelantó que el director de YPF, Pablo González, estuvo "haciendo lobby por el juicio ambiental millonario" contra Maxus. En ese sentido, explicó: "En el Departamento de Estado le dijeron que la Justicia es independiente y que no podía interferir. Desde YPF respondieron que si sale el fallo en contra, una posibilidad cierta que puede complicar energéticamente a la Argentina, nos estarían haciendo pagar a los argentinos por el agente naranja que tiraron en Vietnam".