Retenciones cero hasta octubre: la medida que divide a la política y la economía
El Gobierno eliminó retenciones a los granos hasta el 31 de octubre para incentivar la liquidación de divisas, pero economistas y opositores cuestionaron el impacto y la motivación de la decisión
El vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció que el Ejecutivo dispuso la eliminación de las retenciones a todos los granos hasta el 31 de octubre, con el objetivo de acelerar el ingreso de divisas y reforzar las reservas del Banco Central. “La vieja política busca generar incertidumbre para boicotear el programa de gobierno. Al hacerlo castigan a los argentinos: no lo vamos a permitir”, escribió en redes. La medida se aplicará hasta alcanzar un valor liquidado de USD 7.000 millones. Según estimaciones privadas, el stock disponible equivale a unos USD 10.000 millones.
La decisión generó apoyos y críticas. Desde la agroindustria, el presidente de CIARA-CEC, Gustavo Idigoras, afirmó: “Apoyamos toda medida que implique eliminar las retenciones aunque sean temporales. Falta ver los detalles de la forma de operar y cuando se hará operativo”.
En contraste, el ex titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, advirtió que la resolución oficial es “una sábana corta” que no resolverá los desequilibrios de fondo. “Esto no genera una mayor oferta de dólares, sino que intenta ganar tiempo”, sostuvo. Vanoli subrayó que la “economía del día a día da señales de que este modelo está agotado” y recordó que “la deuda total de Argentina supera los 400 mil millones de dólares”. Según su visión, el Ejecutivo no genera divisas genuinas, sino que recurre a préstamos externos de manera “desesperada”. “Estos modelos siempre nos han llevado al default”, concluyó.
En el mismo sentido crítico, el economista Roberto Cachanosky apuntó contra el giro discursivo del presidente Javier Milei respecto de las retenciones. Recordó que en Expoagro el mandatario había rechazado la posibilidad de una reducción con fines políticos. “Javier Milei en Expoagro: ‘Entendemos la necesidad imperante de bajar las retenciones, pero no le sirve a nadie que las bajemos para sacar rédito político en las elecciones y después el modelo revienta y tengamos que volver a ponerlas, como ha pasado en otros gobiernos’”, citó. Con ironía, añadió en redes: “Estos son mis principios, si no les gusta tengo otros”, aludiendo a la contradicción entre el discurso previo y la decisión actual. Para Cachanosky, la resolución muestra la falta de coherencia del Ejecutivo en la conducción económica y la prioridad de sostener el frente cambiario en el corto plazo.
En el plano político, el diputado Florencio Randazzo consideró que la medida tendrá “un impacto fiscal de 2.000 millones de dólares” y denunció que “no era que no había plata para los jubilados, para el Garrahan y para las personas con discapacidad”. Miguel Pichetto, por su parte, la calificó como “una medida oportunista y electoral” y reprochó al Gobierno el aislamiento con el Congreso. “Después de los resultados que ha habido en el Congreso el ministro de Economía debería tener un mensaje más sereno, más tranquilo y tratar de ver cómo ordena la corrida económica”, sostuvo. También apuntó a la expectativa oficial sobre un encuentro de Milei con Donald Trump, aunque recordó que “una verdadera bilateral se hace en la Casa Blanca”.
- Com.Ven.Var. %

