Mercado interno

El consumo volvió a crecer en mayo, pero aún no recupera los niveles de 2025

La CAC informó una mejora interanual de 0,9% y una suba mensual de 0,7%. La desaceleración de la inflación impulsó el repunte, aunque persisten señales de debilidad en varios rubros

El consumo de los hogares volvió a mostrar señales de recuperación en mayo. La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) registró una mejora de 0,9% interanual y un avance de 0,7% respecto de abril en términos desestacionalizados, lo que permitió cortar la racha negativa del primer trimestre.

El repunte todavía luce frágil: la propia CAC advirtió que los niveles de consumo permanecen por debajo del máximo alcanzado a comienzos de 2025 y que la continuidad de la recuperación dependerá del comportamiento de los precios durante los próximos meses.

El desafío para el segundo semestre será transformar esta mejora estadística en una reactivación del consumo privado. Para eso, la inflación y los salarios vuelven a jugar el partido más importante de la economía argentina.   

La inflación dio aire al bolsillo

La inflación de mayo fue de 2,1%, el registro más bajo desde septiembre de 2025. Esa desaceleración comenzó a aliviar el deterioro del poder adquisitivo y permitió que el ingreso disponible de los hogares acumule dos meses consecutivos de mejora interanual.

La dinámica no es menor. Durante gran parte de 2024, la caída del salario real y la aceleración inflacionaria obligaron a las familias a recortar gastos y postergar consumos. El escenario comenzó a revertirse lentamente durante este año.

Para la CAC, la consolidación del proceso depende de que la inflación mantenga el sendero descendente. Un rebote de los precios volvería a presionar sobre el consumo privado, uno de los principales motores de la actividad económica argentina.

La economía crece más rápido que el consumo

El comportamiento del consumo también expone una particularidad de la recuperación económica actual: la actividad avanza más rápido que el gasto de los hogares.

En marzo, último dato disponible del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), la economía registró una expansión de 5,5% interanual, mientras que el consumo todavía mostraba una caída de 2,6%.

La diferencia sugiere que el crecimiento se encuentra impulsado por sectores específicos, como la energía, el agro o algunos segmentos industriales, mientras el mercado interno avanza a una velocidad mucho menor.

Se trata de una dinámica distinta a la observada en otros ciclos de recuperación, donde el consumo masivo funcionaba como uno de los principales impulsores de la actividad.

Los servicios compensaron la caída de bienes durables

El crecimiento de mayo se sostuvo principalmente por el aumento del gasto en vivienda, alquileres y servicios públicos, rubro que avanzó 7,4% interanual y explicó buena parte del resultado general. En cambio, varios segmentos vinculados al consumo discrecional o a las compras de mayor valor continuaron mostrando debilidad.

El capítulo de transporte y vehículos cayó 7,7% interanual, afectado por una elevada base de comparación tras el fuerte crecimiento de patentamientos registrado el año pasado. También retrocedió recreación y cultura, con una baja de 10,1%, mientras que indumentaria y calzado disminuyó 1,7%.

El comportamiento confirma que la mejora del ingreso todavía no alcanza para impulsar una recuperación homogénea del consumo. Los hogares priorizan gastos esenciales y servicios mientras mantienen cautela en las compras postergables o de mayor monto.

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