El mercado de los autos eléctricos y autónomos crece a pasos agigantados y promete un enorme mercado que ya tiene a la Tesla, del magnate Elon Musk, como único líder. Sin embargo, las grandes empresas tecnológicas no quieren quedarse afuera de una industria que casi que asegura enormes ganancias, por lo que, algunas en secreto y otras no tanto, comenzaron a dedicar mucho tiempo al desarrollo de sus propios vehículos. Y en esa carrera ya está corriendo Apple, que apunta a lanzar su primer modelo en 2025.

El jefe de la sección, Kevin Lynch, decidió centrar el proyecto en la plena capacidad autónoma del auto, de manera que haya plena auto-conducción. De hecho, el vehículo ideal de Apple no tendría ni siquiera pedales, y su diseño interior estaría apuntado directamente a la no intervención. 

El auto de Apple llegaría apenas un año después que el de Xiaomi, que anunció hace unas semanas sus propios planes para ingresar de lleno en el mercado de automóviles eléctricos. Tanto Apple como Xiaomi, y otras Big Tech como Google, decidieron entrar en el mercado en un momento donde las grandes fábricas de autos eléctricos, como Tesla o Rivian, cotizan muy alto en los mercados, mucho más que las automotrices tradicionales. 

En particular, Apple desarrolla su Proyecto Titán desde 2014. Aunque lo mantiene bajo siete llaves, se sabe que su objetivo final es el desarrollo de un automóvil autónomo. Durante los últimos años, el equipo había explorado dos caminos: crear un modelo con capacidades de conducción autónoma limitadas centradas en la dirección y la aceleración, similar al de muchos automóviles actuales, o una versión con capacidad de conducción autónoma total, que no requiere intervención humana.

El Apple Car se mantiene bajo siete llaves

Uno de los indicadores más claros es la llegada de Christopher "CJ" Moore, un ex ingeniero de Tesla que se centraba, casualmente, en desarrollar la autonomía de los vehículos que fabrica la empresa de Elon Musk. Es más: dentro de la dirigencia del proyecto está Stuard Bowers, exdirectivo, nuevamente, de Tesla. Y ahí no termina. El antiguo jefe de trenes de transmisión Michael Schwekutsch y el jefe de interiores Steve MacManus de Tesla también pasaron a formar parte del proyecto del Apple Car. 

Después de la noticia de los planes de la compañía, informada por Bloomberg, las acciones del fabricante de iPhone subieron más de un 2% y alcanzaron un nuevo récord.

Cómo será el auto de Apple

Pese a que la compañía con sede en Cupertino no dio ni un solo detalle de sus planes para el Apple Car, muchos ya comenzaron a especular las funciones y el aspecto del vehículo. Entre ellos está el corredor de alquiler de automóviles británico Vanarama, que creó un modelo interactivo en 3-D que muestra cómo cree que será el auto.

Para armarlo, la empresa se basó en "patentes genuinas presentadas por Apple Inc." para hacer la maqueta. Esto presenta un cambio con respecto a las otras miles de especulaciones que circularon por internet en los últimos años, porque este modelo presenta conceptos y detalles que Apple parece estar considerando.

El Apple Car, con puertas "suicidas" y asientos giratorios

El resultado especulativo es un sedán atrevido y decididamente futurista, que a primera vista se parece bastante al Tesla Cybertruck, es decir, muy diferente a cualquier otro auto existente. Sin embargo, el Apple Car es más chico y "suave" que el Cybertruck, con líneas redondas que hacen al auto una pieza sofisticada y no un monstruo de ciencia ficción como es el proyecto de Elon Musk. 

Según este modelo, el auto tendría una rejilla iluminada similar a la Mac Pro, puertas de dos botones y una sección superior completamente de vidrio. El vehículo contaría con puertas "suicidas" (de apertura inversa) y asientos delanteros giratorios. El volante estaría conectado a Siri y estaría rodeado por una pantalla táctil que abarca el tablero, similar a la Hyperscreen MBUX disponible en el nuevo Mercedes-Benz EQS.

Así podría ser el interior del Apple Car

Todavía faltan como mínimo tres años para que el auto de Apple pueda ver la luz, pero las especulaciones se tornan lentamente en proyectos reales. Tesla, por ahora, tiene una fuerte competencia desde Suecia y China, pero no faltará mucho para que empresas de Estados Unidos se sumen a la carrera por uno de los mercados más rentables del presente y más codiciados para el futuro.