Aunque ahora la capital alemana de Berlín disfruta del verano, el calor y los días soleados, ya saben que eventualmente llegará el invierno, frío como siempre y complicado como nunca. Es que, esta vez, no hay seguridades de que el estado podrá garantizar una calefacción al 100% debido al conflicto que existe entre Rusia y el resto de Europa. Sin embargo, tienen un as bajo la manga: un "termo gigante" que solucionaría todo.

La compañía sueca Vattenfall informó que actualmente está construyendo en Berlín un acumulador de calor dentro de la central de cogeneración Reuter Oeste. Una vez finalizado, tendrá 43 metros de diámetro, 45 metros de altura y la capacidad de almacenar y mantener a una temperatura cercana a la ebullición 56 millones de litros de agua.

“Es un termo enorme que nos ayuda a almacenar el calor cuando no lo necesitamos”, resumió a Associated Press la directora del proyecto, Tanja Wielgoss. Para calentarlo, usará energía solar y eólica proveniente de diferentes centrales de Alemania, dentro y fuera de Berlín.

¿Cómo funcionará? Cuando la producción de energía renovable exceda la demanda, la instalación actuará como una batería gigante: en lugar de almacenar electricidad, almacenará calor. Tendrá una capacidad térmica de 200 MW y podrá mantener el agua caliente hasta por 13 horas, lo que ayudará a superar los períodos con poco viento o sol.

El proyecto tiene un costo total de alrededor de 50 millones de euros, y para cuando esté finalizado a principios de 2023 se convertirá en el más grande de su tipo de Europa. Los responsables de la construcción creen que los residentes de la capital alemana podrán sobrellevar el frío gracias a la nueva instalación, incluso en caso de problemas con el suministro del gas ruso. 

El problema del gas ruso en Alemania

La guerra Rusia-Ucrania generó que Alemania se encontrara con grandes problemas en la provisión de gas, ya que dependía en gran parte del suministro que le daba Rusia, a diferencia de otros países que se vieron afectados en menor medida como Francia o Italia. Apenas empezado el conflicto bélico, el canciller Olaf Scholz suspendió indefinidamente la construcción del Nord Stream 2, el gasoducto que pretendía solucionar gran parte de los problemas energéticos de Europa. 

El presidente ruso Vladimir Putin amenazó inmediatamente con cortar el suministro, por lo que Europa se vio obligada a buscar fuentes alternativas de energía. De hecho, Rusia aseguró que cuenta con suficiente gas y está dispuesta a suministrarlo a la Unión Europea, pero esto dependerá de la devolución de las bombas del gasoducto Nord Stream que están en reparación fuera del país.

El acumulador puede almacenar hasta 56 millones de litros de agua

Alemania, particularmente, tiene un sistema energético que se sustenta en varias centrales de cogeneración (que generan calor y electricidad al mismo tiempo), que funcionan gracias a gas y carbón. Estos recursos, sin embargo, son cada vez más difíciles de usar: su escasez, su origen geográfico o su impacto en el medio ambiente representan un problema importante. 

Por eso, el "termo gigante" es la mejor solución, ya que puede mantener el agua caliente con un consumo reducido de energía y, lo que es un beneficio enorme, de forma renovable y con un impacto mínimo en el medio ambiente. Y pronto podría haber más de estos: Países Bajos ya avanza con la construcción de su propio "termo", ya que Rusia le cortó el suministro de gas debido a que no pagaba en rublos.